Mostrando las entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas
martes, 8 de julio de 2025
lunes, 21 de octubre de 2024
jueves, 3 de octubre de 2024
sábado, 21 de septiembre de 2024
miércoles, 18 de septiembre de 2024
jueves, 4 de julio de 2024
martes, 19 de octubre de 2021
jueves, 19 de marzo de 2020
Lo íntimo de nuestros demonios y ángeles
Por Cohutec Vargas Genis
Reseña para la exposición pictórica.
Bermellones Dantescos
De Omar Rangel Merino
“La gente de nuestro tiempo no se ha visto nunca realmente
retratada y, por tanto, carece de un sentido visual de sí misma. Hoy, el
retrato es siempre directa o indirectamente fotográfico, pero la imagen del ser
más profundo del hombre ha dejado de existir.”
Odd Nerdrum
En la evolución humana, la
imagen del rostro en la conciencia del hombre lo alejó de su carácter de
bestia, para transformarlo en la posibilidad de un ser que conoce a partir de
sí mismo, el universo, al otro y la construcción de divinidad que cada quien
acepta para remanso en los tiempos
lúgubres de su existencia.
Nada existe en él,
que le permita el reconocimiento de sí mismo, que el reflejo de su
expresión en lo que conocemos como
conciencia, ahí, en ese instante, el ser
humano inicia el camino más difícil... el del autoconocimiento, labor que pocos
hombres terminan en vida.
Dice Jung, “Un hombre
que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones no las ha superado
nunca” la pasión aquí descrita, no es otra cosa que el reconocimiento de la
ambivalencia que escribimos a diario entre lo que queremos y lo que en verdad
somos, dentro y fuera de nuestra vida.
Así, el rostro, es la llave que poseemos para dibujar en la
mirada del otro, lo que queremos que piense, escondiendo o
revelando, a voluntad, nuestros demonios o nuestros ángeles que cotidianamente
se enfrentan en los infiernos que nos gobiernan.
La verdadera revelación de ésta obra, no está en los colores
agobiantes y densos, ni en los trazos que en ocasiones desgarran y en otras
delinean, ni en la textura que este joven pretende (a su corta edad) mostrar
violenta y estremecedoramente; por si fuera
poco todos estos atributos, Omar Rangel, rompe con la generación de lo
liso, lo fotogénico, lo limpio, lo plano, lo bonito, para traernos a la
realidad llena de escaras, escamas, cicatrices, charcos de lágrimas y sangre, y
utiliza para ello, el primer reflejo que se requiere para encontrar la
identidad que en estos tiempos de desarraigo ya ni siquiera se busca.
Dialogo con él y le
preguntó si conoce a los artistas de su región, apenas y los ubica, sin
embargo, logra lo que todos hemos buscado en años de trabajo: el reconocimiento
de la identidad en estos días de extravío digital y estupidez tecnológica, el
encuentro con nuestra esencia simplemente humana.
Veo en su obra la búsqueda del rostro que lo defina, pero al
hacerlo nos reta a definirnos o redefinirnos y ese ejercicio es el valor más
grande que nos comparte.
Entre demonios, ángeles, ilusiones, retratos, expresiones,
mitos y andróginos bucles, su obra se transforma en un laberinto de
posibilidades donde cada quien elegirá su salida o entrada más engañosa o más
asertiva.
Me revela sus influencias, Goya, Ressendi, Adolphe, pero el
artista aquí encuentra una renovación
subterránea, la de aquel pintor que retaría al arte moderno diciendo
-Soy un mendigo en el mundo de los otros- Odd Nerdrum.
Así el joven artista nos muestra este primer experimento que
tiene extremos, donde se busca y nos encuentra, donde dibuja y se retrata,
donde nos muestra quien no está frente a su obra, sino quien se encuentra en
ella.
Los miedos predominan en el trazo y el color, la
incertidumbre está en todas las miradas, los labios suplican y la tranquilidad
está ausente, y ahí quizá está la búsqueda mayor, la que hemos perdido en estos
tiempos de sangre, hierro y un cúmulo de “me gusta” que son el retrato de la violencia que todos
vemos fuera y nadie actúa para cambiarla.
Auguro para Omar Rangel Merino, artista de tierras Atlixcas,
un prometedor futuro en el agónico mundo del arte social y útil en la
construcción de la comunidad.
Pachuca, Hidalgo, marzo 2020.
PD. La obra se encuentra en la casa de los Aguilar, Una bella
casona en el centro histórico de Atlixco Puebla.
¡Visítenla!
viernes, 15 de noviembre de 2019
Eliminar los estímulos fiscales, otro golpe
Más desaliento. Como si
lo necesitáramos frente a un panorama sombrío y confuso más dentro que fuera de
nuestras fronteras.
Desde el inicio de su
presidencia, el otrora prometedor López obrador, ha venido dando tumbos de aquí
para allá en la política relacionada con la educación, la ciencia y la
tecnología. Cuando candidato, Andrés Manuel procuró hacerse aliado del sector
cultural para que artistas, actores, actrices, directores de cine, músicos y
escritores se pronunciaran y colaboraran con él para definir su imagen de
honestidad y compromiso con las causas sociales. Tal fue el éxito de estas
cruzadas personales y colectivas que fue uno de los motores principales para
que ganara la elección de 2018.
Para muchos de nosotros,
la posibilidad de la alternancia permitiría renovar las miras sobre temas
fundamentales y desatendidos sistemáticamente durante la segunda mitad del
silgo XX: pobreza, corrupción, inseguridad, empleo; pero también otros
“resquicios” del quehacer social que se habían mantenido “estables” y que
habían sobrevivido, mal que bien, a los recortes gubernamentales que cada año
se suceden sólo por el hecho de que el gobernante en turno los soslayaba y
prefería enfocarse en los otros asuntos sustantivamente más importantes. De
esta manera, aunque de vez en vez los números que correspondían específicamente
a la ciencia, la tecnología, el arte y la cultura iban mermando, se mantenían a
flote gracias a una serie de políticas base que aseguraban, al menos, la
continuidad de las precarias condiciones en las que se desarrollaban.
Sin embargo, y aunque
ciertamente con la alternancia el punto de mira cambió, las nuevas propuestas
no han sido alentadores. En primera porque cualquier acción que busque “cambiar
las cosas” echando pasos hacia atrás es reprobable. ¿No es mejor revisar y
reorientar una acción para mejorar su efectividad probada en lugar de sólo
criticarla con miras a desaparecerla? El espíritu de la crítica vacua y
dogmática sobre las acciones del CONACYT y el FONCA (por ejemplo), puso al
descubierto el verdadero sentir del Presidente acerca de los “privilegiados”
sectores que antes le apoyaron.
El asunto ha tomado
tintes dramáticos cuando el día de antier el Presidente anunció la cancelación
de los estímulos fiscales al arte y la cultura, lo que plantea tres aspectos
para preocuparse. Uno, si el dinero que las instituciones o los artistas ahora
aportaran directamente a la Secretaría de Hacienda será inyectado al
presupuesto de la Secretaría de Cultura para que aquellos entes que emprendían
proyectos gracias a los estímulos puedan continuar con su labor creadora y de
promoción cultural; cabe señalar que se tendría que establecer un mecanismo
para que esta nueva distribución del dinero para lo artístico y cultural no sea
foco de corruptelas o favoritismos (esa manía de complicar las cosas cuando ya
de por si no son fáciles de manejar). Dos, existe el peligro de que el dinero
arriba referido, proveniente de los impuestos pagados en “cash” por instituciones
y creadores, tenga un destino distinto al del arte y la cultura, y sea sumado a
otras propuestas “más sociales” en los programas de la presidencia lo que
serían un graso error; no se logra entender que lo que invertimos en el arte y
la cultura es a todas luces un gasto social que mejora la vida de todos los
ciudadanos, sean o no (todavía) consumidores de cultura. Y tres, lo más nefasto
de todo, es lo que lamentablemente encierra la simple y llana frase pronunciada
por Andrés Manuel López Obrador en el anuncio mentado: “Lo que estamos haciendo
es terminar con los gastos superfluos.”; ese es el verdadero sentir del
presidente hacia el arte y la cultura: desprecio.
En fin que quienes
creíamos que la izquierda ponderaría aquellos temas que, en lo humano y lo social,
habían sido arrojados al ostracismo, estamos sumidos en el asombro y la
decepción, sentimientos que van, por desgracia, siendo más comunes en el
general de la ciudadanía.
viernes, 11 de enero de 2019
Murakami, la insinuación y la metáfora
Hace ya muchos años
(suficientes para negarme a precisarlos), uno de mis más queridos amigos, el
armoniquista de blues Lalo Méndez, disertaba, mientras revelábamos las
fotografías para “Jazzentiste”, disco a dueto entre Juan José Calatayud y
Verónica Ituarte, sobre lo que es novedoso y la posibilidad de la novedad: “Si
no hay nada nuevo bajo el sol… (entornaba los ojos a lontananza), entonces, ¡todo!
es nuevo bajo el sol.” Coincidíamos que todo había sido dicho por el arte: las
más íntimas y primitivas inquietudes del ser humano, abordadas innumerables
veces por la pintura, la música, la literatura, etc. ¿Hay algo que nos quede
por decir? Sí. Nos queda por expresar nuestra forma, nuestro punto de vista,
nuestra manera de estremecernos con lo que ha hecho estremecer a todos los
hombres y mujeres sobre la tierra; polimorfología que da rostro y esencia al
arte.
Haruki Murakami parece
partir de la premisa que Lalo y yo discutíamos en su más reciente libro “La
muerte del comendador / libro 1”. Poseedor de un particular y ya probado
estilo, eficiente para narrar y efectivo para atrapar, no trata de ocultarlo (mucho
menos de transformarlo en pos de agradar a aquellos detractores que dicen que
se repite en cada libro), por el contrario, lo asume y vuelve a urdirlo con
habilidad en una nueva historia que aborda sus temas tradicionales: la memoria
(que por definición incluye al olvido), la pérdida, la soledad, la duda y la
esperanza. Incluso, el propio autor deja rastro de esta apuesta en la voz de su
protagonista cuando éste dice: “Lo importante no es crear algo desde la nada,
sino, más bien, encontrar algo distinto entre lo que ya existe”.
La historia parte de
lugares ya visitados por la literatura de Murakami: arranca cuando el personaje
principal sufre una pérdida afectiva que saja su vida. En este caso, el protagonista,
un retratista connotado que como el autor es efectivo y eficiente en el proceso
de llevar el rostro de sus clientes al lienzo, se separa de su esposa cuando
está le confiesa una infidelidad y le pide el divorcio. Después de peregrinar
por unos meses se muda a vivir la montaña, habitando una casa que antes fue
hogar de un pintor tradicional japonés famoso. Siendo él mismo un retratista
reconocido cae en la tentación de afrontar un último trabajo: el retrato de un
personaje misterioso y cautivador que resulta ser su vecino. A partir de ahí el
autor logra magistralmente sostener una tensión durante todo el libro, el cual,
cuando parece que va a estallar y resolverse, se metamorfosea para mantener al
pez en el anzuelo, es decir, al lector en la lectura.
En la casa, el famoso
pintor dejó escondido un último cuadro, que muestra, en el más puro estilo
nipón, la muerte del comendador. En esa imagen se esconde un secreto, y a la
vez, se cifra un recuerdo que engarza el destino de todos quienes se acercan a
él. El cuadro es el reflejo de la novela misma: “La esencia del cuadro es la
insinuación y la metáfora”.
Como todos los libros de
Murakami, esta historia tiene también una banda sonora (detesto decir soundtrack
aunque suene más rimbombante) de música clásica y que ambienta la trama so
pretexto de la amplia colección de acetatos del famoso pintor. Sin embargo, la
historia está salpicada con algo de jazz: Thelonious Monk y el Modern Jazz
Quartet, y hasta un poco de Sheryl Crow.
En estas páginas Murakami
se insinúa con aplomo y convierte a la pintura, particularmente el arte del
retrato, en metáfora de la vida, que es al fin de cuentas, la materia prima con
que éste eterno candidato al Nobel, trabaja.
“La muerte del comendador
/libro 1” es un buen pretexto para entrar en el universo murakaniano si aún no
se le conoce, y por supuesto, una extraordinaria nueva experiencia para sus
seguidores.
Paso
cebra
El 15 de enero aparecerá
en España la traducción al castellano de la continuación de esta historia, es
decir, el Libro 2. Esperemos que no tarde en llegar a los escaparates librescos
mexicanos pues, he de confesar, ya se me queman las habas.
viernes, 2 de noviembre de 2018
jueves, 2 de marzo de 2017
"Itinerarios: historias de andanzas", inauguración de expo
Itinerarios: historias de andanzas, es una colección integrada por cuarenta zapatos intervenidos con pintura al óleo. En cada uno de ellos Nayeli Velázquez nos cuenta, a través de imágenes, lo que posiblemente es el principio o final de una historia.
La inauguración de la exposición será el viernes 3 de marzo a las 19:00 horas en el café R11.
Avenida Revolución 404, colonia Periodistas, Pachuca, Hidalgo.
miércoles, 8 de febrero de 2017
En un Cuartel del Arte renovado, 25 artistas participan en exposición Pachoa Notech Nic (Allegar algo a sí)
Luego
de un proceso de renovación en interiores, el Cuartel del Arte albergará la exposición
Pachoa Notech Nic (Allegar algo a sí),
en la que participan 25 artistas, 11 de ellos hidalguenses, con trabajos en fotografía,
video e instalación. Esta muestra cuenta con la curaduría de Javier Ramírez
Limón, y será inaugurada el próximo jueves 16 de febrero, en punto de las 19:00
horas.
Allegar algo a sí es una exposición que
reúne las experiencias de 25 participantes de las dos ediciones del Programa de
Fotografía Contemporánea, implementado en 2013 y 2014 por el gobierno estatal
mediante el Centro de las Artes de Hidalgo. Este programa aglutinó a fotógrafos
de Querétaro, Jalisco, Guanajuato, Oaxaca, Hidalgo y la Ciudad de México.
Muchas
de estas piezas fueron reformuladas, ex profeso, para esta exposición; todas
guardan estrecha relación con el díctum náhuatl de materializar y aprisionar un
objeto (una fotografía, un video, un juego espacial) y hacerlo propio.
Asimismo,
la exposición integra la serie “Hombre llevando un cerdo con carrito” (1950),
de Nacho López: persecución de la cual serán deudoras innumerables obras del
arte contemporáneo y que puede interpretarse como el registro de una acción.
Gobernante, un hombre jala a un cerdo “a sí”, como quiso dar a entender Alfonso
de Molina en sus estudios del náhuatl, al referirse a la necesidad imperiosa de
abrazar una realidad imaginada. La serie forma parte del Fondo Nacho López de
la Fototeca del Instituto Nacional de Antropología e Historia, de Pachuca.
En
el vocabulario publicado por fray Alonso de Molina en 1571 (Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana
y Mexicana y Castellana), la expresión “pachoa, notech nic” se interpreta
como “aplicar, o allegar algo a sí”. Encoger o estrechar ese algo, abrazarlo… Y
Carlos Montemayor, en el Diccionario del
náhuatl en el español de México, siguiendo al lexicógrafo franciscano,
establece una equivalencia de sentido entre los vocablos patzoa y pachoa:
apretar y gobernar algo, de los cuales derivarían con el tiempo los
mexicanismos apachurrar y apapachar.
“Pachoa
notech nic” es acortar deliberadamente, en el espacio o en el tiempo, un camino
hacia aquello que se desea. Es estrujar una fruta sin despedazarla,
allegándola. Intentar la presa sin lastimarla.
Los participantes:
Rocío
Lomelí Guadalajara (Jalisco,
1974), Alain Amateco (Ciudad de México, 1990), Aglae Cortés (Guaymas, Sonora,
1977), Salvador Castañeda (Ciudad de México, 1980), Samantha Nolasco (Ciudad de
México, 1990), Ray Govea (Pachuca, Hidalgo, 1979), Jazzibe Santos (Oaxaca,
Oaxaca, 1989), Sergio Uribe (Salamanca, Guanajuato, 1984), Alfredo López Tagle
(Ciudad de México, 1990), Erick Rufino (Tlaxcoapan, Hidalgo, 1985), Perla
Ibarra (Pachuca, Hidalgo, 1986), Laksmi de Mora (Cuernavaca, Morelos, 1981), Roberto
Villalpando (Ciudad de México, 1977), Adrián Rojas (Oaxaca, Oaxaca 1985), David
Eurosa (Pachuca, Hidalgo, 1988), Emanuel Saldaña (Pachuca, Hidalgo, 1988), Luzero
López (Pachuca, Hidalgo, 1964), Manuel Barrero Leija (Pachuca, Hidalgo, 1989),
Miguel Ángel García (Pachuca, Hidalgo, 1982), Julisa Álvarez (San Luis de la
Paz, Guanajuato, 1985), David Cervantes (Pachuca, Hidalgo, 1990), Arturo Guzmán
Vera (San Juan Tepa, Hidalgo), Viri Aguilar (Tulancingo, Hidalgo, 1982), Manuel
Parra (Estado de México, 1990) y Carlos Turrubiarte (Eloxochitlán, Hidalgo, 1977).
lunes, 1 de agosto de 2016
viernes, 24 de junio de 2016
Falleció el pintor otomí José Luis Romo Martín
“Me gusta encontrar esa
riqueza de nuestra tierra, nuestro México: explosión de color que está a la
espera de ser plasmado día a día en un lienzo, en el barro, en la madera o en
cualquier otro material que posee nuestro hermoso país”:
José Luis Romo
El pintor hidalguense José Luis
Romo Martín, uno de los personajes de la vida cultural más comprometidos con su
con su tierra y con sus orígenes, falleció recientemente víctima de cáncer.
Se trata de una enorme pérdida
para la sociedad hidalguense, a la que se une el Consejo Estatal para la
Cultura y las Artes de Hidalgo, pues este creador de origen otomí siempre estuvo
orgulloso de cuna humilde, y puso en alto su cultura en otras latitudes por
medio de su trabajo artístico.
José Luis Romo Martín, originario
de Chilcuautla pero que radicaba en el estado Querétaro, abandonó esta vida a
finales de mayo, dejando atrás un gran legado en los ámbitos de la plástica.
Además, con su partida, Hidalgo
pierde a un personaje siempre interesado en ensalzar la cultura otomí, y
beneficiar a las comunidades de Chilcuautla. En los últimos años, Romo Martín
emprendió una campaña para compartir sus conocimientos en dibujo y pintura con
los habitantes de esa región de hidalgo, mediante la impartición de talleres y
presentaciones de los trabajos resultantes, en los que niños, jóvenes, adultos
y ancianos participaron, siempre con la premisa de pintar su entorno y su
origen indígena.
Nidia Barrero, esposa de José
Luis Romo Martín, compartió con medios del estado de Querétaro la noticia de la
muerte del pintor y escultor, ocurrida el pasado 22 de mayo. El artista fue
diagnosticado con cáncer de páncreas e hígado en diciembre del 2015, en sus
últimos días estuvo en el hospital Siglo XXI de la Ciudad de México.
La lengua materna de José Luis
Romo Martín –descendiente de una familia de artesanos– era el hñahñú, y
aprendió español a los 16 años para continuar con sus estudios profesionales,
pero encontró en el arte un nuevo idioma, por medio del cual contó las
historias de su tierra.
Se dio a conocer que el artista
dejó pendiente la obra de un paisaje semi-desértico, también esperaba la
publicación de un libro ilustrado por él, y una recopilación de historias de
leyendas y mitos de su región con dibujos de sus alumnos de pintura,
desprendidos de los talleres artísticos. Cada semana, este destacado artista
compartió sus conocimientos por medio de ilustraciones, en las cuales los
estudiantes plasmaron los cuentos, leyendas, mitos de sus antepasados y su
realidad.
El artista declaró en aquel
entonces: “Mi pintura habla de la esencia del Valle del Mezquital, y es lo que
transmito a mis alumnos, desde niños hasta personas de la tercera edad, para
que rescaten y fortalezcan lo que tiene que ver nuestro origen, desde el
paisaje y los elementos de la naturaleza, y el entorno que los rodea. Porque,
como a mí me enseñaron mis maestros Tamayo y Gunther Gerzso, para ser
importante debes pintar lo que te rodea; pinta tu esencia, tu lugar de origen.”
El objetivo de este curso fue no
sólo compartir sus experiencias y técnicas como pintor, sino también
concientizar a sus alumnos de la importancia de conservar su idioma y cultura,
fortaleciendo sus raíces en cada clase.
El Consejo Estatal para la Cultura
y las Artes de Hidalgo (Cecultah) anuncia que se pondrá en contacto con la
familia para preparar un homenaje al pintor, ya sea en su natal Chilcuautla o
en la ciudad de Pachuca.
Reconocida
trayectoria
José Luis Romo Martín estudió en la escuela de Pintura,
Grabado y escultura, "La Esmeralda", en el Distrito Federal. Su obra
ha sido influenciada por Gunther Gerzso, con quien colaboró durante dos décadas
y media, y por Rufino Tamayo, con quien también trabajó.
Ha participado en numerosas exposiciones individuales y
colectivas, principalmente en ciudades de México y Estados Unidos. Sus pinturas
y esculturas se caracterizan por tener un "sabor nacionalista
mexicano".
El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo
publicó en el año 2011 un libro dedicado a la vida y a la obra de este artista,
bajo el título de “José Luis Romo Martín, pintor otomí”, cuenta con textos de:
Lourdes Parga, Teresa del Conde, Salomon Grimberg, Lourdes Macluf, Berta
Taracena y el propio José Luis Romo, como una manera de reconocer su
trayectoria.
“Lo que mayormente llama la atención de la obra de José Luis
Romo Martín es la imaginería más fantasiosa que fantástica que el traspone a
retazos y que jamás desdice su procedencia mexicana; a pesar de que no recurre
ni a la ambigüedad, ni a la paradoja, ni al doble filo que propone el humor”:
Teresa del Conde.
domingo, 19 de junio de 2016
El Cuartel del Arte trae a Pachuca obra del escultor Jorge Marín
***Benjamín Domínguez presentará
la exposición “Enigma” en este mismo recinto
El Museo
Cuartel del Arte, en la ciudad de Pachuca, recibirá a partir de este 16 de
junio la exposición “Bronce y sedimento”, que presenta obra del escultor Jorge
Marín. La muestra está conformada por 9 esculturas (5 cerámicas y 4 bronces),
que pertenecen a la colección –pago en especie– de la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público.
“Bronce y
sedimento”, curada por el Estudio Jorge Marín, conduce a una reflexión en torno
al cuerpo, que a través de esta selección de obra, evoca distintos momentos y
situaciones humanas. El cuerpo: tan desconocido y secreto, tan ajeno y
cotidiano, que es nuestro vehículo y contenedor, y que con frecuencia olvidamos
que nos pertenece. Jorge Marín entiende al cuerpo “como receptor y emisor de
emociones, ideas y sensaciones, nuestro contacto principal con el entorno, en
una relación que va más allá del intelecto”.
Así, a través
de esta exhibición, se puede encontrar la narrativa del tránsito de la piel al
polvo que hace arcilla y, como arcilla, vuelve a modelarse. Sedimento de cerámica,
molde para bronce: “Bronce y Sedimento”.
La exposición
estará presente hasta el 30 de septiembre del 2016 y fue organizada por el
Museo Cuartel del Arte, con apoyo de la Secretaria de Hacienda y Crédito
Público así como del Consejo Estatal Para la Cultura y las Artes de Hidalgo,
con el compromiso de difundir el patrimonio artístico del país que se conserva
gracias al programa de pago en especie, con el que los artistas pueden cumplir
sus obligaciones fiscales en México.
La
inauguración oficial se llevó a cabo el jueves 16 de junio en punto de las
19]:00 horas. El Cuartel del Arte (Exconvento de San Francisco, Plaza Aniceto
Ortega s/n, Col. Ex Hacienda de Guadalupe) permanece abierto de martes a
sábados de 10:00 a 18:00h y domingos de 10:00 a 15:00 horas.
Jorge Marín (México,
1963), con más de 25 años de trabajo artístico, se ha posicionado exitosamente
en la escena artística de México convirtiéndose en un representante de la
escultura figurativa internacional usando el bronce como su sello particular.
Ha participado en más de 250 exposiciones en el mundo. Algunas de sus
esculturas se encuentran en ciudades como Berlín, Tel Aviv, Ciudad de
México, Long
Beach, Sarasota y Shanghai.
Seres extraños
La otra
muestra que ofrecerá El Cuartel del Arte será “Enigma”, del artista plástico Benjamín
Domínguez, quien nos ofrece en esta ocasión una antología visual en la que
podemos ver su delicado y elegante manejo de técnica y colores, plasmando
escenas llenas de historias fantásticas que nos invita a tratar de descubrir el
“enigma” que contiene cada una de sus obras, mismas que están integradas con
seres extraños y vestimentas peculiares. El pasado y el presente parecen incorporarse
en cada una de ellas profundizando en el dolor y en el placer del hombre.
Benjamín
Domínguez (Chihuahua, 1942) es considerado como un artífice de los sueños, la
magia y las tentaciones. Es un artista insatisfecho con la realidad, un pintor
que la trastoca y la recrea conforme a la textura de sus propios proyectos.
Aunque Benjamín Domínguez inició su carrera como un pintor abstracto –corriente
que trabajó durante casi 10 años–, su verdadera pasión ha sido realizar una
revisión posmoderna del barroco.
Ahora es
respetado como uno de los neoclasicistas más modernos del país. A los 20 años
de edad ingresó a la Academia de San Carlos en la Ciudad de México, donde
estudió grabado con Francisco Moreno Capdevilla, y pintura con Roberto Garibay,
Héctor Cruz, Nicolás Moreno y Antonio Rodríguez Luna. Su formación estuvo
marcada por dos movimientos antagónicos: el realismo y la abstracción.
jueves, 9 de junio de 2016
Benjamín Domínguez y Jorge Marín, dos gigantes de la plástica mexicana, expondrán en El Cuartel del Arte
Dos gigantes de la pintura y la
escultura de nuestro país se darán cita en El Cuartel del Arte de Pachuca con
la exposición Enigma, que mostrará
los trabajos de Benjamín Domínguez y Jorge Marín. Esta muestra será inaugurada
el próximo jueves 16 de junio, en punto de las 19:00 horas.
El Gobierno del Estado de
Hidalgo, por medio de su Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, traerá a
la capital hidalguense una selección de los trabajos de estos dos reconocidos
artistas, para que los habitantes de la entidad puedan conocer un par de
figuraciones que han traspasado las fronteras gracias a su calidad.
Benjamín Domínguez (Chihuahua,
1942) es considerado como un artífice de los sueños, la magia y las
tentaciones. Es un artista insatisfecho con la realidad, un pintor que la
trastoca y la recrea conforme a la textura de sus propios proyectos. Aunque
Benjamín Domínguez inició su carrera como un pintor abstracto –corriente que
trabajó durante casi 10 años–, su verdadera pasión ha sido realizar una
revisión posmoderna del barroco.
Ahora es respetado como uno de
los neoclasicistas más modernos del país. A los 20 años de edad ingresó a la
Academia de San Carlos en la Ciudad de México, donde estudió grabado con
Francisco Moreno Capdevilla, y pintura con Roberto Garibay, Héctor Cruz, Nicolás
Moreno y Antonio Rodríguez Luna. Su formación estuvo marcada por dos
movimientos antagónicos: el realismo y la abstracción. Un día, al visitar la
National Gallery of Art, en Washington DC, fue testigo de la fascinación que
despertaba en el público una obra: La pesadora de perlas, del pintor holandés
Jan Vermeer. ¿Por qué una pintura hecha hace más de 550 años tenía tanto poder
de atracción? Ese día dudó de todo lo que había hecho hasta ese momento y
decidió regresar a las enseñanzas de la Academia de San Carlos, a lo que él
llama “la cocina del arte”, es decir, la práctica del arte técnico, del manejo
de los colores, de los aceites, los barnices y toda la parafernalia que gira
alrededor de un neoclasicista. Así surge la serie inspirada en el cuadro El matrimonio
Arnolfini, del pintor renacentista Jan Van Eyck. A partir de esta obra,
Benjamín Domínguez pintó 20 variaciones en las que traslada a la modernidad a
una pareja que vivió en el año 1434, y hace que se amen, se odien y se
destruyan.
Jorge Marín (Uruapan, Michoacán
1963) es uno de los mayores exponentes del arte contemporáneo figurativo en
México. A lo largo de su carrera, su labor artística ha sido multifacética, lo
que le ha permitido abarcar distintas disciplinas y trabajar con diversos
materiales –como la cerámica y la resina–, por lo que su obra plástica ha
obtenido múltiples reconocimientos tanto a nivel nacional como internacional.
Después de una larga y acuciosa búsqueda, adoptó el bronce como medio de
expresión y como signo distintivo de su obra, lo cual constituyó una
inmejorable elección para que las manos y los pies de sus personajes, las
texturas de plumas, venas y telas, adquirieran la perfección de la materia
viva.
Ha incursionado en diferentes
dimensiones escultóricas, que van de la miniatura a lo monumental. Sus obras de
gran formato han triunfado tanto en México como en el extranjero, apoderándose
del espacio público y generando un diálogo inédito entre la obra de arte y el
espectador, desarrollando un juego espontáneo y lúdico que igual lo hace parte
de la monumentalidad de un par de alas, que cómplice de los personajes
fantásticos que, en una danza visual que tiene como escenario plazas y
camellones, lo integran suavemente al mobiliario y al movimiento urbano.
Ha participado en más de 200
exposiciones colectivas e individualmente su obra ha sido exhibida en las más
importantes galerías y museos de Francia, España, Portugal, Turquía, Alemania,
Bélgica, Hungría, Rumania, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Guatemala, Canadá,
Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, Bélgica, China, Dinamarca, Singapur e
Indonesia.
lunes, 6 de junio de 2016
Exposición "Detrás de la forma", pinturas de Yvonne Altner
La artista plástica Yvonne Altner
presenta su muestra pictórica Detrás de
la Forma, una compilación de 20 cuadros que sumergirán al espectador en
momentos atemporales, donde el color y el movimiento se desplazan sin barrera
alguna, provocando que se encuentren consigo mismos.
La inauguración se llevará a cabo
el próximo lunes 13 de junio a las 19:00 horas, en la galería José Hernández
Delgadillo, ubicada en el Foro Cultural Efrén Rebolledo (Bravo #202, Centro,
Pachuca).
Yvonne nos entrega una serie de
pinturas que provienen de haber observado la luz y jugado con los colores; nos
comparte las obras que realizó a partir de haber ido más allá de ella misma, es
decir, adentro.
Ésta no es una exposición
realista, sin embargo es sincera; no es una exposición monotemática, pero si se
entrelazan los discursos; no es nada de lo que parece, pues va más allá… va
detrás de la forma.
Yvonne Altner es licenciada en
psicología por la Universidad Iberoamericana. Tiene Maestría en Psicodinamia
por la Asociación Mexicana de Psicoterapia Psicoanalítica, y especialidad en
Psicoterapia Corporal Integrativa (Core Energetics). Durante los últimos 15
años ha participado en diversos cursos de especialización, enfocados a la
psicoterapia, sanación, chi kung y meditación, en Mexico, Estados Unidos de
América y Europa, lo que ha enriquecido su experiencia de vida y toma de conciencia.
Ha diseñado e impartido cursos de creatividad y pintura.
Desde temprana edad comenzó su
camino y amor por la pintura, tomando sus primeras lecciones y estudiando
durante ocho años con la maestra María Teresa Rodríguez, en Pachuca. Siguió su
formación durante sus estudios universitarios y posteriormente compartió su
camino con diversos pintores, entre los que destaca Bakr Fansa, de origen sirio-inglés,
con quién perfeccionó su conocimiento en el manejo de la pintura acrílica y
figura humana.
Su proceso de crecimiento
personal y su pasión por la pintura se han conjugado, dando como resultado una
extensa y colorida obra que ha tenido la oportunidad de exponer y compartir en
diversos foros entre los que destacan: Primer Salón del Arte del Ágora de la
Ciudad de Xalapa, Veracruz, 2001; Segundo Salón del Arte del Ágora de la Ciudad
de Xalapa, Veracruz, 2002; Tercer Salón del Arte del Ágora de la Ciudad de
Xalapa, Veracruz, 2003; Cuarto Salón del Arte del Ágora de la Ciudad de Xalapa,
Veracruz, 2004; Exposición individual en el Osho Center de la Ciudad de México,
Septiembre y Octubre del 2004; Exposición individual "Color y
Presencia", Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, Pachuca, Hgo.,
Febrero 2011; Exposición colectiva a
beneficio del DIF Estatal, Cuartel del Arte,
Pachuca, Hgo, 2012.
Su obra se encuentra en
diferentes instituciones privadas como en la Dzogchen Community, en Conway, Massachusetts, EU, en el Osho Center
de la Ciudad de México, así como en colecciones privadas en la Ciudad de México,
Xalapa, Veracruz, Pachuca y Seattle, Washington.
jueves, 2 de junio de 2016
martes, 24 de mayo de 2016
Ofrecerán conferencias sobre “Arte, filosofía e imagen”
El Consejo Estatal para la Cultura
y las Artes de Hidalgo, como parte del Seminario de Estudios Sobre la Imagen,
invita a participar en el ciclo de conferencias magistrales: “Arte,
filosofía e imagen”, a cargo de Fermín Zumano Hernández. Este viernes 27 de
mayo inicia el programa con la charla “Nosotros los abyectos: la imagen
erotizada”, donde se abordarán tres temas principales: Platón y la mirada de lo
abyecto, Perversos, enfermos y lujuriosos y El manifiesto contrasexual.
Esta propuesta toma como base y
como puntos de convergencia la filosofía contemporánea, la teoría de la imagen
desde una perspectiva epistemológica y la historia del arte occidental.
Se trata de comprender la imagen y
la obra de arte en particular desde una perspectiva interdisciplinaria que no
simplifica, sino que, al contrario, tiene como objetivo complejizar la teoría
en sus aspectos epistémicos, las obras del arte occidental y las imágenes en
general.
Este ciclo plantea entrecruces
intertextuales que permitan construir recursos interpretativos sobre el
problema de las imágenes, para poder avanzar a un conflicto de las
interpretaciones que pongan en tensión los actuales paradigmas epistemológicos.
Fermín
Zumano Hernández. Doctor en Filosofía egresado de la Universidad Nacional
Autónoma de México y autor del libro próximo a publicarse: Las cegueras de Tiresias: la estética de Schiller a Walter Benjamín.
El contenido temático completo se
integra del siguiente modo: Bloque I: El laberinto de las imágenes, que inicia
con la conferencia arriba descrita, para continuar el 3 de junio con la conferencia
“Nosotros los modernos: arte sociedad y poder”.
El 17 de junio, la tercera conferencia será “Nosotros
los melancólicos: bajo el signo de Saturno”. El 24 de junio, “Nosotros los
grotescos: arte y violencia”; para el 1 de julio toca el turno a “Nosotros los
prometeícos: El viaje imaginario de los autómatas”.
El segundo bloque del temario se titula “Episteme
de las poéticas”, y comenzará el 8 de julio con la conferencia “Hermenéutica de
las imágenes”, el 15 de julio será “Las estéticas como herejías”, para el 22 de
julio será la conferencia “Walter Benjamín o el arte como transgresión”, el 29
de julio es “Foucault o la genealogía de las imágenes”, para cerrar el 5 de
agosto con la conferencia “Mirada y mímesis: epistemología de los estudios
visuales”.
Todas las conferencias están programadas los viernes de 17:30 a 20:30
horas, y están dirigidas a público en general. La
cuota de recuperación de todo el ciclo es de 2 mil 500 pesos; conferencia
individual 300 pesos. Es importante hacer registro previo en la oficina de
servicios escolares en un horario de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas, en
el Centro de las
Artes de Hidalgo (Plaza Bartolomé de Medina s/n, Ex Convento de San Francisco, Pachuca,
Hidalgo). Mayores informes: fortalecimientocentroartes@gmail.com.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














