sábado, 12 de julio de 2025
viernes, 20 de diciembre de 2024
Desayuno de cumpleaños con futbol
Es miércoles. Llevo cuatro días aporreado por una gripe marca ACME, pero como me sentí mejor al despertar asisto al desayuno de cumpleaños de un amigo. En la pared norte del restaurante cuelga un televisor de dimensiones apabullantes donde se advierte la trama del partido de futbol más esperado del momento: el Club Pachuca contra el Real Madrid. Mis “vastos” conocimientos futbolísticos no me permiten entender bien a bien en que clase de torneo un equipo mexicano, el más antiguo de la comarca, se enfrenta a un equipo español, considerado por muchos el mejor de la península ibérica. En fin que sin mucha ciencia por resolver me siento a la tertulia cumpleañera en un lugar donde es prácticamente imposible no mirar los movimientos vertiginosos con los que las cámaras tratan de seguirle el rumbo al balón y retratar a su paso a quienes tratan de atajarlo, detenerlo, aventajarlo. “Hasta ayer era un bulto que sólo se quejaba y comía”, respondo a la pregunta de cómo he estado. ¿Hasta ayer?, interviene con amoroso sarcasmo mi mujer mientras me abraza, yo alcanzo a atajar diciendo “Hoy soy un bulto que se queja, come y además se mueve”, entre las risas desatadas puedo ver en la pantalla reflejado mi lance en el hombre vestido de amarillo que acaba de salvar de un gol tempranero al Pachuca, ignoro su nombre, por ahora prefiero dejarlo así para no volver personal mi desprecio si llegan a perder los “Tuzos”. La mesera, abrumada por el laúd repentino de comensales futboleros que ha casi coptado el establecimiento nos mira con desprecio a la pareja recién llegada a una mesa donde ya la mayoría apresura el plato de enchiladas y carne asada con entusiasmo de llagar pronto al pastel de festejado. Cuando noto que podemos quedarnos rezagados ante los pedidos de las otras mesas recien llegadas, me apresuro a alzar la mano al igual que el arbitro que marca una tarjeta de amonestación a un español de aspecto “no español” que con el uniforme merengue le ha entrado fuerte a un coterráneo mío. Pido aprisa, sin perder detalle del encuentro televisivo, unos chilaquiles rojos con huevo para mi y unos huevos divorciados verdes para la Troyana, en ambos casos tiernos en cuanto al nivel de cocimiento, anote también dos cafés y un poco de pan de mesa. La velocidad tortuguil pero enérgica de mi pedido hace, no sé cómo, que la mesera se confunda y no alcance a anotar nada, ¿Qué me dijo?, me hace voltear a verla en el preciso momento en que dentro del área chica Vinicius de un tijeretazo burla a Carlos Moreno y le pone a Mbapeé un servicio que no podía tener otro destino que el fondo de la red. Un lamento generalizado resuena en los comensales que me rodeaban y que también están metidos en el encuentro mañanero. Desdeño continuar con la orden de los platillos y me enfoco en ver qué ha sucedido, la repetición doblemente repetida muestra el golazo que acaban de acomodarnos. ¡Pinches gachupines!, sale de mi boca la rabia ancestral de Moctezuma Xocoyotzin. Pero esos no son españoles, dice alguien en la mesa, son africanos. “También la Liga Africana de Naciones puede irse mucho a la chin…”, pero tampoco son africanos, alcanzo a reflexionar antes de desatar otro problema diplomático con mi futbolera pasión villamelona. Uno es brasileño y el otro francés, dice Quique que ya ataca el último trozo de cecina en su plato huasteco de cumpleaños. Peor tantito, pienso, “oscuras fuerzas multinacionales tratan de vencernos”, digo temeroso del complot cuando el café llega por fin frente a nosotros. Guardando una vaga, muy vaga esperanza de que el marcador cambie a favor nuestro trato de poner mi atención a la charla del festejo, los chistes repetinos, las carcajadas, las bromas por la edad del agasajado, las anécdotas compartidas, etc. De reojo siento que me vuelve el alma al cuerpo cuando los “Tuzos” se acercan y tienen un lance casi heroico. Han llegado nuestros platillos y trato de calmar mi ansia de aficionado compungido entre las tortillas fritas bañadas con salsa de chile huajillo, crema, queso, cebolla y un toque de cilantro, cuando de pronto, Rodrygo, otro de esos jugadores españoletes que han nacido en Brasil, acomoda el balón en la esquina de la portería pachuqueña. El tiro ha sido en el dudoso filo del fuera del lugar por lo que el arbitro, de aspecto egipcio y que resulta ser venezolano, revisa en el VAR en donde en vez de pedirse una pura y dos con sal, sale convencido de que el fuera de juego, efectivamente está fuera del lugar y da por bueno el gol. Aprieto un pedazo de bolillo con la diestra mientras que con la siniestra tomo un bocado de desconsuelo. Aprovechando el medio tiempo aplaudimos y cantamos Las Mañanitas a Quique que no ha querido pedir un trozo de pastel para evitar a toda costa las delatoras velítas de cumpleaños. El trabajo de todos nos hace apresurar la despedida, la cual empujo con desespero cuando veo que la trama del segundo tiempo es también de terror para los “Tuzos”. Ya no pude ver como Moreno casi ataja el penal del tal Vinicius en el minuto ochenta, punto final del marcador de tres a cero. Es el sino del villamelon, desperdiciar su repentina emoción en partidos concenados al fracaso.; la espuma de la amarga cerveza de raiz. Vuelvo a mi gripa y a las actividades de día. Cuando menos pude acompañar a Enrique en su desayuno de cumpleaños.
lunes, 21 de octubre de 2024
sábado, 28 de septiembre de 2024
jueves, 26 de septiembre de 2024
miércoles, 25 de septiembre de 2024
lunes, 23 de septiembre de 2024
viernes, 20 de septiembre de 2024
Pachuca bajo el agua
Hace un poco más de setenta y cinco años, el veinticuatro de julio de mil novecientos cuarenta y nueve, Pachuca sufrió la peor inundación de su historia, significando la catástrofe más grande del siglo XX airoso. Según nos cuenta Juan Manuel Menes Llaguno, Cronista del Estado de Hidalgo, en su libro “Pachuca: Un tiempo y un espacio en la historia”, por ahí de las cuatro y media de la tarde un aguacero de no más de diez minutos azoto el centro de la ciudad, pronto se convirtió en una llovizna que no asustó a nadie. Lo que en ese momento nadie sospechaba es que el pírrico diluvio era el reflejo de una tromba que se había cernido al norte de la ciudad y que había descargado una considerable cantidad de agua, así lo narra Menes: “(…) el enorme torrente recibido en la cañada, pronto encontró camino entre los escarpados cerros de San Cristóbal y la Magdalena y se precipitó sobre el reducido cause del río de las Avenidas, arrastrando a su paso, piedras, troncos y un inmenso caudal de lodo, que al llegar al puente sobre el que estaba construido el Mercado Juárez, fue apilando rápidamente todos aquellos materiales hasta formar en ese lugar un dique que impidió el libre paso del agua.” En minutos las calles de Zaragoza, Allende e Hidalgo quedaron bajo el agua; el nivel cubrió algunas marquesinas y las fotografías del suceso son verdaderamente impresionantes. En su momento se identificaron sesenta y siete y alrededor de cien desaparecidos; sin embargo, nunca se dio a conocer un balance final de la tragedia en cuanto al coste humano.
Este hecho histórico de nuestra ciudad ha estado dando vueltas en mi cabeza desde hace días, cuando tiro por viaje, Pachuca y su zona conurbada se ha visto azotada, sorprendida pordría decirse, por trombas que han convertido múltiples vialidades en verdaderos canales improvisados para que la cantidad de agua pueda encontrar fuga. La venencia accidental aflora lo mismo en las calles del centro de la ciudad, las colonias cercanas a ella, pero también y sobre todo en las colonias que se han asentado en el sur de la ciudad y que navegan, literalmente hablando, en las colindancias con Zempoala y otros municipios conurbados.
Tal parece que hemos olvidado que el crecimiento urbano, razón y consecuencia del desarrollo económico y social de la ciudad, trae consigo retos para los que probablemente no nos hemos preparado. No sorprende que los aguaceros aneguen las colonias sureñas de Pachuca, pues todas ellas están asentadas en antiguas tierras de cultivo; por el contrario es raro que lugares que hasta el año pasado no sufrían de problemas de encharcamientos (considerando charcos tamaño llorarás) ahora se vean sobrepasados por los niveles de la corriente que lo mismo traer basura que piedras y lodo. El agua tiene memoria, dicen, y está claro que recuerda muy bien que antes de nosotros, ella recorría los lares a entero placer… y le gustaba retozar en ellos.
Las inundaciones también han ocurrido en otros lugares; desde la zona conurbada de la CDMX, hasta otras ciudades como Monterrey, Guadalajara, Querétaro, Puebla y otros. También la amenaza está presente en municipios hidalguense que ya han visto desgracias provocadas por las inundaciones en otros tiempos como Tulancingo y Tula, con el terrible desbordamiento del río Tula hace no muchos años.
No es raro que una de las obras más grande de infraestructura urbana en la ciudad de México durante los últimos años sea el Túnel Emisor Oriente, un conducto de dimensiones insospechadas que pretende mantener a la capital a flote; sin conseguirlo del todo.
A setenta y cinco años de la peor tragedia provocada por agua en la ciudad de Pachuca deberíamos tomar medidas, determinantes y urgentes, para que estas inundaciones de temporal (que debemos asumir como una constante ascendente en los próximos años debido al cambio climático), no desemboquen en una desgracia más grande de la que ya le ha provocado a los afectados; debemos evitar a toda costa que los niveles de agua y la ferocidad del torrente no nos cobre una factura más alta que la de mil novecientos cuarenta y nueve.
jueves, 19 de septiembre de 2024
Programación de la 24 Feria del Libro infantil y Juvenil Hidalgo 2024, inicia mañana
Este viernes 20 de septiembre te esperamos en punto de las 12:00 hrs para ser parte de la ❞𝐅𝐞𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐥𝐢𝐛𝐫𝐨 𝐢𝐧𝐟𝐚𝐧𝐭𝐢𝐥 𝐲 𝐣𝐮𝐯𝐞𝐧𝐢𝐥 𝟐𝟎𝟐𝟒❞
¡Accede al 𝔪𝔦𝔠𝔯𝔬𝔰𝔦𝔱𝔦𝔬 y conoce toda la programación!
https://flijh2024.culturahidalgo.gob.mx/cartelera/
miércoles, 18 de septiembre de 2024
martes, 3 de septiembre de 2024
domingo, 1 de septiembre de 2024
En septiembre regresa El Ojo de Faetón
Les hacemos una cordial invitación para acompañarnos a este nuevo ciclo de ponencias y conversatorios que se realizará en la ciudad de Pachuca. El espacio anfitrión en esta ocasión es el Foro Cultural Casa Amajac, un lugar para la creación, la promoción y el disfrute de las artes (Av. Río Amajac 203, colonia Terrazas).
PROGRAMA
Sesión 1 • Apertura
Sábado 7 septiembre, 16:00 hrs.
«José Gorostiza y Philipp Mainländer»
La aventura poético-filosófica hacia la Nada
Ponente: Ernesto Moreno
Modera: Daro Soberanes
Sesión 2
Sábado 14 septiembre, 16:00 hrs.
«El taller literario con infancias y juventudes»
Ejercicios de escritura poética desde la creación colectiva
Ponente: Laura Esperanza
Modera: América Femat Viveros
Sesión 3
Sábado 21 septiembre, 16:00 hrs.
«¿A quién le pertenece esto que está escrito?»
Reflexiones en torno a la relación entre el autor y ¿su obra?
Ponente: Irving Jesús Hernández Carbajal
Modera: Juan Guillermo Lera
Sesión 4
Sábado 28 septiembre, 16:00 hrs.
«El lugar de las imágenes en la poesía»
Un acercamiento a los conceptos de El Arco y la Lira desde la antropología de la imagen
Ponente: Perla Ibarra
Modera: América Femat Viveros
Sesión 5
Sábado 5 octubre, 16:00 hrs.
«El Coloquio de las perras»
Luna Miguel: la ira y la recuperación histórica de las mujeres en la literatura de Latinoamérica de los años 90
Ponente: Tania Martínez Suárez
Modera: Daro Soberanes
Sesión 6 • Clausura
Sábado 12 octubre, 16:00 hrs.
«En busca de la palabra silvestre»
Un acercamiento a la ecopoesía latinoamericana
Ponente: Jovany Cruz Flores
Modera: Juan Guillermo Lera
Evento presencial (Entrada libre). Transmisión en vivo vía la página del círculo.
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El panóptico de poesía es un encuentro inexorable en su debate, pero de ningún modo concluyente en sus afirmaciones, ya que no consideramos ni definitivo ni fehaciente cualquier argumento ante la naturaleza de la poesía; todo es más acorde a la pluralidad, el reconocimiento y la tolerancia en que el círculo se desenvuelve.
El Ojo de Faetón no forma parte de ningún programa institucional público o privado, por lo tanto, es autónomo, autogestivo e independiente.
Coordinadores del círculo:
Alejandra Estrada Velázquez, América Femat Viveros, Daro Soberanes y Juan Guillermo Lera.