jueves, 5 de febrero de 2009

Se presenta "La Palanca" No. 10

Elemento / 2

Javier Sicilia gana el Aguascalientes de Poesía 2009

El Universal
El vate Javier Sicilia obtuvo el Premio de Poesía Aguascalientes 2009, por su obra Tríptico del desierto, informaron hoy el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y del Instituto de Cultura de Aguascalientes, convocantes de este galardón considerado el más importante a nivel nacional en su género.
Sicilia, quien es un narrador, ensayista y poeta de la tradición religiosa, fue elegido como ganador por un jurado conformado por los también bardos Francisco Hernández, María Baranda y Luis Vicente Aguinaga.
Ellos destacaron de la obra la serenidad y profundidad con la que articula el conflicto de un ser consigo mismo refiriéndose al mismo tiempo al destino de todos.
"Tríptico del desierto pone en juego la experiencia y el vocabulario religioso, al entrecruzarlo con tradiciones poéticas y realidades sociales de diverso signo ", sentenció el jurado, en el acta con la que designaron al ganador.
Sicilia, quien participó en este certamen literario bajo el seudónimo de "Evagrio", se hace acreedor a un diploma, 250 mil pesos y la publicación de su libro con la editorial Era, el cual estará listo para el día en que se entregue el reconocimiento, el 24 de abril, en el contexto de la Feria de San Marcos, en Aguascalientes.
Al hablar de la obra ganadora, el autor dijo: "Soy un poeta de una sola obsesión, que es precisamente el misterio de Dios en el alma humana, en ese sentido, es el conflicto de una alma frente al misterio de Dios en un mundo roto".
Sicilia, autor de libros de poesía como Oro (1990) y Trinidad (1992), señaló que siempre ha creído que la poesía es una forma de la oración.
"Aunque el poeta no se exprese dentro de un marco confesional tiene la función de velar, de volver a decir la palabra original que fecunda, que reestablece, que restituye el sentido, sobre todo en un mundo tan sinsentido, como el que estamos viviendo en esta época de la posmodernidad, donde el sentido se pierde", agregó.
"Yo creo que el poeta, sea confesional o no, funda y refunda y permite volver a mirar el sentido ", señaló.
Además reveló que Tríptico del desierto representa una continuación de todo el trabajo que ha realizado.
"Mi obra la he reunido bajo un sólo título que tiene resonancias con este tríptico, que es la presencia de algo que no se puede nombrar, y esa es la bendición de la poesía, que puede nombrar lo innombrable a través de ciertas formas del lenguaje que no tienen otras disciplinas", adujo.
Para Javier Sicilia, la poesía funciona como la gran conexión que la posmodernidad rompió.
"Creo que la modernidad buscaba el sentido unívoco y la posmodernidad dice que no hay sentido, y la poesía está en la mitad: hay sentido, pero no se puede decir todo sobre ese sentido, eso es lo que muestra la poesía, el sentido universal que está en la vida.Habría que volver a la poesía si se quiere mirar realidades espirituales", indicó.
Finalmente, el autor reflexionó acerca del reto de escribir poesía en un país que, según las estadísticas, tiene un bajo nivel de lectura.
"Escribir poesía es el último de los grandes actos gratuitos, el único que no ha sido contaminado todavía, gracias a Dios y a los poetas, por el mercado, es la gran gratuidad y la gran alegría ", señaló.
En el anuncio del premio, realizado en el Palacio de Bellas Artes, participaron también la coordinadora de Literatura del INBA, Enzia Verduchi; el director del Instituto de Cultura de Aguascalientes, Víctor Manuel González Esparza; así como los tres integrantes del jurado.
El jurado Luis Vicente Aguinaga consideró que en los 302 poemarios inéditos que se recibieron en esta ocasión, hubo una variedad interesante de obras, algunos se distinguían por una especie de avalancha verbal muy poderosa y abundante, mientras que otros interesaron a los jueces por su contención, su rigor y mesura.
"En última instancia podemos opinar sobre el libro de Javier Sicilia, que no está del lado del gran volumen verbal, ni de la extrema sencillez porque es un libro complejo en el que se van mezclando voces de diferente procedencia, que lo vuelven un libro fascinante y no tan agradable, en el sentido que es un libro de conflicto y perturbador en cierto sentido", expresó Aguinaga.
El Premio de Poesía Aguascalientes, que se entrega desde 1968, ha distinguido a escritores como Juan Bañuelos, José Emilio Pacheco, Eduardo Lizalde, Coral Bracho, Francisco Hernández, Antonio Deltoro, Ernesto Lumbreras, Hugo Gutiérrez Vega y Héctor Carreto, entre muchos otros.

martes, 3 de febrero de 2009

Cántico para el día / Praise song for the day

Todos los días los afanes nos cautivan,
pasamos de largo a los otros, mirándolos
o sin mirarlos, a punto de hablarles o hablando.

Alrededor todo es ruido. Alrededor, todo es
ruido y abrojos, espinas y estrépito,
todos los ancestros en nuestras lenguas.

Alguien cose un dobladillo, remienda
un uniforme roto, parcha una llanta,
restaurando aquello que precisa reparación.

Alguien busca la música en alguna lado,
con cucharas de palo sobre un barril metálico,
con violoncelo, altoparlante, armónica, voz.

Una mujer espera el autobús con su hijo.
Un labrador examina el voluble firmamento.
Un maestro dice: saquen los lápices. Comiencen.

Encontramos a los otros en las palabras, palabras
mordaces o afectuosas, susurradas o declamadas,
palabras que se evalúan, y se revalúan.

Recorremos vías polvorientas y autopistas que indican
la determinación de algunos, y la de otros que dicen
necesito ver qué hay al otro lado.
Sé que después en el camino hay algo mejor.
Nos urge hallar un lugar donde nos sintamos a salvo.

Entramos en aquello que aún no podemos ver.
Que se diga con franqueza: muchos murieron por este día.

Cantemos los nombres de los muertos que nos trajeron aquí,
que colocaron los rieles del tren, levantaron los puentes,
recolectaron el algodón y la lechuga, construyeron
palmo a palmo los edificios relucientes
que luego mantendrían limpios, allí dentro trabajaron.

Alabanzas para el esfuerzo, cántico para el día.
alabanzas para todos los carteles hechos a mano,
para las conjeturas en las mesas de la cocina.

Algunos viven de acuerdo con ama a tu prójimo como a tí mismo,
otros anteponen no hacer daño, o no quedarse con más
de lo necesario. ¿Qué tal que amor fuera la palabra más poderosa?

Amor que supere lo conyugal, lo filial, lo nacional,
amor que irradie una oleada de claridades,
amor que no se prevenga contra el sufrimiento.

En el nítido brillo del día, en este cielo de invierno,
cualquier cosa se puede lograr, iniciar cualquier oración.
En el umbral, sobre el reborde, en la cúspide,
cántico para avanzar dentro de dicha claridad.

Elizabeth Alexander
(Traducción y subtitulación: Armando Ibarra Racines)
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Poema leído por la poeta Elizabeth Alexander en la toma de posesión de Barack Obama,
Presidente # 44 de Los Estados Unidos de Norteamérica, enero 20, 2009.

domingo, 1 de febrero de 2009

Paz babélico: diez notas sobre su trabajo como traductor

1.
Testa ininteligible para Octavio Paz


Despacio,
con su lengua bífida, susurrando
una historia tan distinta
a la otrora escuchada de su padres.
Lluvia que no entiende
el cantar del ave que la llama.

Moneda al aire, una risa
se escucha apenas.

2.
Octavio Paz es sin lugar a duda un traductor de cepa. Dicho adjetivo se suma a la innumerable cantidad de oficios literarios que ejerció. Este, el de traductor es tal vez uno de los que generan menos discrepancias, tal vez, porque en él imprimía dos de sus más grandes pasiones: la lectura y la creación poética.

3.
La mayoría de sus traducciones se contienen en “Versiones y diversiones”, volumen en el cual se confirma que el impulso primigenio que lo llevó a este ejercicio fue siempre el deseo de compartir con otros lo que a él mismo hacia disfrutar. “Es el resultado de la pasión y la casualidad”, escribió.

4.
Reflexionaba, siempre con su característica elocuencia, sobre el ejercicio de traducir: “El punto de partida del traductor no es el lenguaje en movimiento, materia prima del poeta, sino el lenguaje fijo del poema. (…) Su operación es inversa a la del poeta; no se trata de construir son signos móviles un texto inamovible sino demostrar los elementos de ese texto, poner de nuevo en circulación los signos y devolverlos al lenguaje”.

5.
El destino final de su ejercicio como traductor era el mismo del resto de sus incursiones literarias: la creación. Pero al ser traductor sustituía por gozo la academicidad y la reflexión. “El punto de partida fueron poemas escritos en otras lenguas; el de llegada, la tentativa de escribir, con ellos, poemas en la mía”. Era por ello no incluía los poemas en lengua original, sino solamente las versiones que de ellos menaban como un poema nuevo, buscando lo que otros grandes traductores buscaron.

6.
Paz no solamente traducía de las lenguas que hablaba, también de otras en las cuales, sus incursiones eran apoyadas por amigos: para traducir del sueco se ayudo del poeta rumano Pierre Zekeli; para traducir del chino recurrió no solamente transcripciones fonéticas y traducciones interlineales, sino que también se acogió al consejo del poeta Wai-lim Yip.

7.
Mención especial merece la traducción que realizó de Basho, permitiendo por primera vez a una lengua occidental el embelesamiento del haiku. En dicha aventura Paz no solamente fue apoyado por Eikichi Hayashiya, sino que ejerció con entera libertan la creación ideal de la traducción poética: crear imágenes, cadencias, músicas similares a través de idiomas distintos. Se destacó como un traductor audaz, rodeando de polémica sus versiones.

8.
Entre los autores que tradujo están: Apollinaire, Pessoa, Michaux, Gunnar Ekelöf y el mencionado Basho. Para completar la geografía estética de los gustos de Paz es necesario mencionar algunos autores de los cuales realizó frustradas versiones las cuales quedaron pendientes: Dante, Yeats, Tasso, Leopardi y Wordsworth.

9.
Octavio Paz siempre estuvo cerca de sus traductores, entre ellos destacan dos: el norteamericano Eliot Weinberger y el francés Claude Esteban. Aun cuando Paz dominaba el inglés y su francés era suficiente para realizar él mismo versiones de su poesía en esos idioma, permitía que otros emprendieran dicha tarea, de la cual, se mantenía muy atento; sin embargo, dejaba a los traductores el libre albedrio del ejercicio.

10.
Sin embargo las traducciones que de la obra de Paz se han hecho a otros idiomas no siempre han obtenido la acogida de los lectores; recientemente el mismo Seamus Heaney, Premio Nobel de literatura 1995, dijo que la poesía del Nobel mexicano estaba sobrevalorada. Su argumento radica en que es “difícil, francamente, para un inglés entrar en su poesía, incluso para los más interesados”. Caldo de cultivo para discutir sobre las traducciones hechas del trabajo de uno de los poetas-traductores por excelencia: Octavio Paz.