lunes, 29 de octubre de 2007

Notas nocturnas después de un largo viaje

El viernes pasado tuve la oportunidad de charlar sobre mi libro de haikus Tráeme la Noche con jóvenes en Tepeji y Tlahuelilpan. La experiencia fue por demás reconfortante y en ambos casos la participación y los comentarios vertidos por lo muchachos fueron extraordinarios. Al final del día, con la sonrisa puesta, el cansancio a cuestas y las amorosas llamadas de mi hijo Emilio al celular preguntando a que hora vuelvo; deseaba esbozar los siguientes agradecimientos:

A Abel Roque por llevarnos en su coche hasta la última frontera del estado (el Campus Tepeji de la UAEH).

A el maestro Venancio Neria Candelaria, por acompañarme a hacer comentarios del libro, por las favorables opiniones hacia mi trabajo (inmerecidas por supuesto); pero sobre todo por compartir conmigo el anhelo de que la literatura sirva como vehiculo para que los lectores jóvenes abran su mundo y sus aspiraciones.

A mi amigo Teodulo Quintín, Coordinador del Campus Tepeji de la UAEH, por el excepcional recibimiento con que nos hizo sentir como en casa.

A Octavio Jiménez por acompañarme en la presentación de Tepeji y por permitirme un momento (breve lamentablemente) de buena charla literaria.

A Don Emiliano y su esposa que nos preparó un delicioso ximbó y una salsita borracha (con verdadero pulque).

A los directivos y alumnos de la preparatoria Sor Juana Inés de la Cruz en Tlahuelilpan que abarrotaron el auditorio y, además de atentos hicieron preguntas que me pusieron en aprietos.

A Noé, por refrescarme la memoria con las canciones de Sabina y por sembrar en esa comunidad estudiantil la semilla venenosa de la literatura.

A todos los chicos que se acercaron en pos de una firma, ya fuera en el libro mencionado, en cuadernos o en sus corbatas.

A Ingrid Lucero por ser portadora del saludo de mi amiga Paula Hernández –una de las mejores clarinetistas de este país- y por llevar a cambio mi saludo para ella.

A Paula Hernández, por el disco que me regaló hace un par de años y por prestarle a Ingrid Lucero, durante dos días, su ejemplar de Perro que huye.

A la señora de la cafetería de la Prepa Sor Juana, por las dobladitas, las gorditas y el refresco con el que pusimos fin a la jornada.

Pero sobre todo gracias a los 120 jóvenes que adquirieron un ejemplar del libro, gracias de verdad.

Gracias a todos.

1 comentario:

  1. Anónimo14:24

    Felicidades por la presentaciòn de tu libro de haiku.
    Yo tambièn escribo haiku y fue por el que conocì tu blog; pertenezco al gurpo Asfalto Mojado y tus mensajes entran tambièn a mi correo electrònico.

    Es muy gratificante saber que eres mexicano igual que yo y que estàs haciendo algo por la cultura de nuestro paìs.

    Te invito a visitar mi blog:
    diaadiagotaagota.blogspot.com.

    Saludos

    Marìa Gonzàlez

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