miércoles, 28 de diciembre de 2011

Modismos mexicanos, valor cultural, social e idiomático

El Universal


"El modismo tiene un valor cultural, social e idiomático, hay modismos que expresan algo que el lenguaje convencional no puede; los modismos están más cerca de una expresión instintiva,


natural y espontánea; no sólo las clases bajas, los delincuentes y los jóvenes, todas las clases sociales usan los modismos, unos más que otros", señala Jorge García-Robles, quien acaba de publicar el Diccionario de modismos mexicanos.



Aquí algunos ejemplos:




  • Emperifollarse (Del lat. caerefolium, perifollo, planta umbelífera que se usa en exceso, de manera ampulosa). v. Adornarse en execeso, de manera ampulosa.


  • Ah, chispiates. Ñoñismo de ah chingá o ah chirrión, expresión de asombro, no insultiva


  • Pedirle a la virgen milagritos. Vivir de fantasías y falsas ilusiones.


  • Pinchemil. S. Cantidad excesiva de algo: Faltan pinchemil horas para llegar a Acapulco


  • Rascuache. Adj. Persona o cosa de muy bajo nivel, de mal gusto o naco; en desuso a principios del s. XXI


  • Bajarle los humos. Quitarle lo soberbio a alguien; bájale los humos a Pedro que está insoportable.


  • Jiribilla. (Voz de origen cubano) Adj. Se le dice a la persona demasiado inquieta, hiperactiva ya calma a ese niño, parace jiribilla; Orig. Refiere el efecto giratorio que muestra un objeto al ser lanzado.


  • Chinacate. (Del náhuatl. tzintli, trasero, nacatl, carne; org. Refiere a un gallo sin plumas en el trasero). Adj. De Chinaco; persona de baja estofa, lépero, corriente.


  • Argollerse. 1. atemorizarse, acobardarse sobremanera. 2. Fatigarse demasiado en el trabajo.


  • Aquerenciarse. V. enamorarse, involucrarse afectivamente; 1969: "Mi caracter ha sido muy seco. Nunca me aquerencié de nadie". E. Poniatowska, Hasta no verte Jesús mío.


  • Bacha. s. De bachicha; residuo de cigarrillo de mariguana o tabaco.


  • Berreadero. S. Prostíbulo, burdel, en la Colonia.


  • Cachuquero. Adj. Falsificador de monedas


  • Jambado. Adj. Persona golosa, que come mucho


  • Mancharse. V. Pasarse de la raya, hacer acciones malas, abusar de una situación.


  • Nortearse. V. Perderse en sentido geográfico y también psicológico, desorientarse.


  • Nicanor. Adv. No, negación.


  • Patarata. S. Tontería, babosada.


  • Repatear. V. se dice cuando algo o alguien molesta sobremanera; esa María me repatea.


  • Sacudirse la crinolina. Modernizarse, pasar de ser convencional en referencia a los hábitos del siglo XIX a ser moderno en relación con las novedades del siglo XX.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Nueva publicación de un servidor

Comparto mi alegría de tener ya, por fin, después de tres cómodas mensualidades, mi nueva publicación: "Aforismos para caer de la bicicleta". Les dejo la portada de lo en realidad es una pequeña plaquette. En breve les comentaré como poder adquirirla.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!



Queridos lectores de este blog,


Deseo que pase un excelente día de Navidad en compañía de sus seres más queridos.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Retrato de un Humanista



Vaclav Havel




Escribir es una actividad solitaria en grado máximo y por eso no deja de ser un poco absurdo que me dedique a ella precisamente yo, una persona esencialmente social, y hasta política (por supuesto que no quisiera que la política fuese mi profesión; lo digo en sentido de que me interesan los asuntos públicos, los asuntos de la polis=la comunidad). En su tiempo el teatro me sedujo (entre otras cosas) porque de todas las disciplinas artísticas es la que tiene mayor potencial de convertirse en un fenómeno verdaderamente social.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Cesaria Evora, cantante, la voz de Cabo Verde

El País


Estuvo cerca de la muerte en Australia -sufrió un derrame cerebral hace tres años al terminar un concierto en Melbourne- y la tuvieron que operar del corazón de urgencia en mayo del año pasado en París, pero al final se ha despedido en su isla de San Vicente. La cantante caboverdiana Cesaria Evora, "la reina de la morna" como la bautizaron algunos periodistas, falleció ayer sábado a la edad de 70 años en el hospital Baptista de Sousa. Ya en septiembre pasado anunció en París su retirada de los escenarios por problemas de salud. Según Le Monde, había llegado al hospital americano de Neuilly con la tensión por las nubes y una tasa de colesterol capaz de tumbar a un elefante. Diabética, Cesaria Evora había dejado la bebida, aunque seguía fumando y se había estado atiborrando todo el verano de patatas fritas.


Tenía 47 años cuando los europeos la descubrieron. En 1998 grabó en París el disco La diva aux pieds nus, al que iban a seguir grabaciones conmovedoras como Mar azul o Miss perfumado, que le abrieron todas las puertas. Siempre de la mano de José da Silva, un ferroviario que se convirtió en su representante y productor, tras emocionarse hasta las lágrimas al oirla cantar por primera vez, y que ha estado junto a ella hasta el último suspiro.


Decía que empezó a cantar para ahuyentar a la tristeza. Con 16 años lo hacía en bares de Mindelo, el puerto de la isla de San Vicente donde había nacido en 1941. Los clientes la iban llamando desde las mesas y cantaba a cambio de unos escudos o por un vaso de aguardiente grog, ron o whisky. Se enamoró de un joven compositor y guitarrista que la llevaba con él a cantar en barcos que atracaban en el puerto cuando Cabo Verde era todavía ?lo fue hasta 1975? colonia portuguesa.


Gracias a unas grabaciones recuperadas de Radio Barlavento y Radio Clube se puede ahora escuchar su voz de jovencita. Una voz más clara y fina en canciones que se grabaron en los estudios de esas dos emisoras de Mindelo, entre 1959 y 1961, cuando por la noche escuchaba a Amália Rodrigues y a Àngela Maria. En su casa siempre hubo música: el padre, Justino, tocaba cavaquinho -instrumento de cuatro cuerdas de origen portugués que recuerda a una pequeña guitarra- y violín, y B. Leza, probablemente el más importante de los compositores caboverdianos, era de la familia.


Se presentó en los mejores teatros y auditorios, en Miami, Hong Kong y Monte Carlo, desde China hasta Estados Unidos; ganó el Grammy y recibió la Legión de Honor en Francia; compartió grabaciones con Compay Segundo, Erykah Badu, Goran Bregovic o Ryuichi Sakamoto, cantó con Caetano Veloso y Mariza, vendió más de cinco millones de discos, y sus canciones han sido remezcladas por DJ.


Cesaria Evora recorrió el planeta con sus mornas melancólicas y las alegres coladeras -en 1999 y 2000 dio dos veces la vuelta al mundo-, pero siempre volvía a casa: necesitaba a los suyos -tenía dos hijos y dos nietos- y el mar: ese mar que trae riqueza, pero también la saudade de cientos de miles de caboverdianos -la mitad de la población del país vive lejos del archipiélago- que tuvieron que partir en busca de una vida mejor. A ella le gustaba pasar horas mirándolo, aunque no se metía en el agua porque no sabía nadar. Aunque, como explicó una vez, le hablaba "como si fuera una persona. Una anciana me dijo que las olas crean una música que nosotros los humanos no entendemos".


El pasado 27 de agosto, día de su cumpleaños, el nuevo presidente de la República de Cabo Verde, José Carlos Fonseca, fue a visitarla a su casa de Mindelo para entregarle un gran ramo de flores. Era una mujer salida de la pobreza, de días de hambruna en las diez pequeñas islas castigadas por la sequía, de unos tiempos en que los colonizadores portugueses prohibían caminar por la acera a los caboverdianos que no podían comprarse un par de zapatos: por rebeldía, cantaba descalza. Y era auténtica, ajena a cualquier artificio de la industria. Entrevistarla podía resultar una aventura. Uno se la podía ganar olvidando el cuestionario que llevaba preparado a propósito de su último disco, asunto por el que no solía mostrar demasiado interés, y preguntándole en cambio por su receta de la catchupa -guiso tradicional a base de judías, maíz... y, si hay dinero, carne-. Y entonces ella podía contar historias como la de Paulino y Camuche, que es como, bromeando, llamaba a sus ojos: "Dos hermanos que van juntos a todas partes. Uno es ciego, pero camina; el otro ve bien, pero no puede andar".


Para este último viaje, Cize, como la conocían sus familiares y amigos, ya no necesitará el pasaporte diplomático de cubierta color rojo sangre, que le facilitó hace más de diez años el Gobierno de Cabo Verde y que ella enseñaba en los controles fronterizos con sonrisa de niña traviesa.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

La Fonoteca Nacional en la Ricardo Garibay

El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo a través de la Biblioteca Pública Central del Estado Ricardo Garibay, tiene un nuevo servicio para la población hidalguense, se trata de una estación de la Red Virtual de la Fonoteca Nacional, ofreciendo, en esta primera fase, un micro catálogo temático con documentos sonoros del archivo que resguarda esta Institución.


Para ello, se concretó un convenio de colaboración entre La Fonoteca Nacional y el Gobierno del estado de Hidalgo a través de su consejo de Cultura, convirtiendo a esta institución cultural en la primera en el país que cuenta con esta estación.


A través de este servicio la Biblioteca Ricardo Garibay contará con programas de formación y capacitación profesional en torno del sonido, con docentes nacionales y extranjeros.


Brindará también un extenso programa académico de capacitación y actualización, dirigido a profesionales de archivos sonoros, creadores sonoros, medios radiofónicos, niños y personas interesadas en la cultura de la escucha.


Conjuntamente se ofrecerán cursos, talleres y diplomados en las áreas de conservación, documentación sonora; organización de colecciones; estrategias de conservación sonora; digitalización de acervos sonoros; reaprovechamiento educativo y cultural de acervos sonoros; creación de bancos sonoros; ecología sonora; composición y diseño sonoro; arte sonoro; producción radiofónica y guionismo radiofónico.


Aquí el público podrá encontrar las siguientes categorías:




  • Geografía Musical: Espacio dedicado a la difusión de los materiales de Arte Sonoro que resguarda la Fonoteca Nacional.


  • Voces de la Historia: Espacio dedicado a la escucha de personajes históricos de México


  • Música de Conciertos: Un espacio para disfrutar de la música de concierto del mundo


  • Sonidos del Siglo XX


  • Radionovelas: Como la Tremenda corte, chucho el roto entre otras


  • Música del mundo grabada en México


  • Literatura: Espacio dedicado a las obras de la literatura universal.


  • Música de cine: Dedicado a escuchar la música de nuestras películas favoritas

Este catálogo de la Red Virtual de la Fonoteca Nacional ya se puede consultar dentro de la Biblioteca en la Sala Multimedia con un horario de lunes a viernes de 9am a 8pm, sábados de 10am a 7pm, domingos de 10am a 2pm.

martes, 13 de diciembre de 2011

Venancio Neria Candelaria gana el "Torneo de Poesía 2011"

El poeta hidalguense, oriundo de Mixquiahuala, ganó el pasado viernes por la noche el Tornero de Poesía 2011, que organiza la Editorial VersodestierrO.


Aquí el link del evento y un poco más abajo uno de los poemas que Neria leyó en la final.


Enhorabuena.


http://torneodepoesia2011.blogspot.com/2011/12/venancio-neria-nuevo-campeon-del-torneo.html

Trastumbo

Venancio Neria Candelaria


- l -


Rabioso entre canícula y tristeza,


te trajeron ayer


sobre una recua de águilas y alondras degolladas.


Vinieron tus mujeres


y te bañaron con r´antho,


con padrenuestros


y con lágrimas que guardaron


para el día de tu regreso.



Te esculcaron el recuerdo,


te trasijaron para intentar toparse en ti,


y costó trabajo


hallar las huellas desbocadas de sus besos,


esparcidas al voleo sobre la piel umbrosa


que te dieron las vigilias cabalgadas con furia


sobre sus ancas de jaurías y brama.



Trajeron hojas de aguacate,


azahares y ruda;


trajeron manzanilla y siempreviva


para sanar tus ojos.


Te abrieron los parpados a la fuerza.


Sé que hubieras querido guardarte todo,


quedártelo dentro para que nadie lo tocara;


pero ellas vinieron cargadas de ansias y cuestiones


a querer que habitaras


el último desamparo de sus insomnios y velas.



- ll -


Los muleros te miraron, por el monte,


pasar como pasa el espanto;


llorando vinagre,


bebiéndote el aluvión del abandono despeñado.



Dicen que te vieron anancarla,


que la amarraste a ti con festones y pájaros azules;


que saliste a galope, papá,


sobre los rastros que dejó San Dios,


el día que le vinieron el dolor y las arqueadas.


Cuentan que cuando te la robaste iba cargada;


que te aferraste,


sólo porque en sus adentros fue fundada la tristeza.


Te la robaste enrebozada al toque de ánimas,


y las ánimas la atajaron,


le cercaron los atisbos para entregártela,


y ella lloró seca y copiosa,


para adentro,


sabiéndose tuya


desde todas las ventanas abiertas del pueblo.



- lll -


Pero vinieron a encontrarte,


te venadearon camino del jagüey


santiguando la tierra con bala y mentadas.


Tuvieron que abrirte en canal


y desahuciar sus sentidos,


para poder arrancártela.



Yo la habría llamado madre,


con tal de beber de sus pechos


anochecidos borrones de astros diamantados.



Debiste traerla hasta la entraña del monte,


encerrarla entre azadas y machete,


para que nadie pudiera segarte la esperanza.



- IV -


Anoche cuando te trajeron,


hubo que refregarte el descuello


para desenterrar su sangre mezclada con la tuya;


me busqué a mí entre los rescoldos, papá,


y no hallé sino el ahogo que encontraste


en pos de su entresijo.



Esta mañana


quemaron la casa donde naciste;


vinieron desandado tus pasos,


queriendo encontrar ocultas claves


entre las huellas herradas de tu caballo dosalbo.


Hurgaron entre las pacas y sábanas de la finca.


querían saber cómo habías hecho


para inundar de apetito los balcones,


las naguas,


las alcobas prendidas.


Y no encontraron nada, sino tu sombra


envuelta en mala sangre y cardizales.



- V -


Después de trastumbar el olvido,


la noche se enciende, papá.


Tú no la preñaste,


pero mis hermanos trajeron su palabra


y me contaron que la criatura que llevaba


tendría tus ojos,


tu estatura


y tu misma sangre.


Pero ya no hagas caso,


voy por el mariachi,


regreso a acomodarte la mortaja.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Estados de ánimo

Mario Benedetti


A veces me siento


como un águila en el aire


(de una canción de Pablo Milanés)


Unas veces me siento


como pobre colina


y otras como montaña


de cumbres repetidas


-


unas veces me siento


como un acantilado


y en otras como un cielo


azul pero lejano


-


a veces uno es


manantial entre rocas


y otras veces un árbol


con las últimas hojas


-


pero hoy me siento apenas


como laguna insomne


con un embarcadero


ya sin embarcaciones


-


una laguna verde


inmóvil y paciente


conforme con sus algas


sus musgos y sus peces


-


sereno en mi confianza


confiado en que una tarde


te acerques y te mires


te mires al mirarme.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Rinden homenaje a Granados Chapa en Bellas Artes

El Universal


Un largo aplauso selló el Homenaje Póstumo a Miguel Granados Chapa, el periodista, escritor y analista político fallecido el pasado 16 de octubre en la ciudad de México, tras una larga batalla contra el cáncer.


En el evento organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes en la sala Manuel M. Ponce, al que acudieron familiares, amigos y lectores del periodista, Vicente Leñero, Ruy Pérez Tamayo y Jaime Labastida, los tres amigos y al tiempo compañeros de la Academia Mexicana de la Lengua, compartieron sus vivencias personales con el periodista que ejerció su oficio con ética y crítica.


Aunque celebraron su capacidad crítica, su congruencia y profesinalismo, ninguno de los tres se pudo resistir a la tentación de hacer un retrato del periodista y analista político nacido el 10 de marzo de 1941; y muchos menos dejaron de abordar el tema del golpe a "Excélsior" orquestado por el gobierno, que generó una renuncia colectiva de gente como Granados Chapa y Vicente Leñero.


Mientras Jaime Labastida aseguraba que ante ese golpe muchos periodistas fueron congruentes, principalmente Miguel Ángel Granados Chapa, Voicente Leñero recordó cómo conoció al periodista con el que trabajo en Excélsior, con el que gestó Proceso y a quien dejó de hablar y frecuentar por más de 35 años.


"Yo me enojé, me resentí, y dejamos de hablarnos y frecuentarnos durante poco más de 35 años, su vida cada quien por diferentes rumbos, aunque igual convicción, una misma y secreta coincidencia del ser y del hacer. Me enorgullecían sus éxitos en donde quiera que impuso su presencia..., me dolían sus deslices, el querer llegar a ser gobernador -que no lo fue para salud de todos-, por olvidar legados primeros o postreros de su mentor profesional".

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cartas a una desconocida

Nicanor Parra


Cuando pasen los años, cuando pasen


los años y el aire haya cavado un foso


entre tu alma y la mía; cuando pasen los años


y yo sólo sea un hombre que amó,


un ser que se detuvo un instante frente a tus labios,


un pobre hombre cansado de andar por los jardines,


¿dónde estarás tú? ¡Dónde


estarás, oh hija de mis besos!

viernes, 2 de diciembre de 2011

Nicanor Parra gana el Premio Cervantes 2011

EFE


Nicanor Parra Sandoval se ha convertido hoy en el tercer chileno galardonado con el Premio Cervantes -máximo galardón literario de la lengua castellana-, el cual constituye un reconocimiento definitivo a la Antipoesía con la que este autor de 96 años ha desconcertado al mundo durante casi seis décadas.


Aunque su primer texto poético data de 1937 (Cancionero sin nombre) , no fue sino hasta 1954 que este poeta, nacido en San Fabián de Alico el 5 de septiembre de 1914, destacó por sus "Poemas y Antipoemas", los cuales causaron tanto el asombro como el rechazo de los puristas amantes de la poesía clásica.


Parra, convertido hoy en un icono de varias generaciones, ha seguido la huella de sus compatriotas Jorge Edwards, quien ganó el Cervantes en 1999, y Gonzalo Rojas, laureado en 2003.


Mayor de nueve hermanos artistas -entre ellos la folclorista Violeta Parra-, Nicanor llegó en 1932 a


Santiago, estudió Física en el Instituto Pedagógico y después en Estados Unidos.


También residió en Reino Unido, donde cursó un doctorado en Cosmología en Oxford, pero su estancia allí sólo le acercó más a la poesía.


Pese a ello, en 2000 la Universidad de Oxford le distinguió con el "Honorary Fellow" .


Admirado por Bob Dylan, Alan Ginsberg y Roberto Bolaño, Parra es un profundo devoto de clásicos como el propio Cervantes, Shakespeare y Dante y, según confesó una vez, de Gonzalo de Berceo.


En este último, Parra creyó encontrar un remoto referente de la antipoesía, pues utilizó "el lenguaje del pueblo" en su creación literaria.


Utilizar el "lenguaje del pueblo" es uno de los elementos principales de la poética de Parra, además de su temática, que pone al hombre común enfrentado a sus dilemas de la vida corriente.


La antipoesía es la poesía de lo cotidiano en su forma y en su fondo y Parra lo dejó en claro ya en 1954, cuando proclamó que "durante 50 años la poesía han sido el paraíso del tonto solemne" .


Preguntado después del éxito de Poemas y Antipoemas si buscaba ser el mejor poeta de Chile, respondió: "No. Me conformo con ser el mejor poeta de Isla Negra" , en alusión a Pablo Neruda, que en ese entonces ya vivía en esa localidad de la costa central de Chile.


También aludió a otros poetas chilenos cuando proclamó: "No a la poesía de pequeño Dios (por Vicente Huidobro), no a la poesía de toro furioso (por Pablo de Rokha), no a la poesía de vaca sagrada (por Neruda)" .


Pese a esas arremetidas contra sus pares, Parra vive ahora en Las Cruces, un lugar situado entre Isla Negra, donde vivió y está sepultado Neruda, y Cartagena, donde vivió, murió y está enterrado Huidobro.


El hombre que definió su poesía como una montaña rusa donde quien se sube baja echando sangre por las narices ganó en 1969 el Premio Nacional de Literatura y publicó Obra Gruesa.


La izquierda chilena rompió con Parra por tomar té en la Casa Blanca con la esposa del entonces presidente Richard Nixon mientras él se declaraba ecologista y producía sin cesar nuevos volúmenes, entre ellos sus "Artefactos" (1972) .


Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1977), Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1979), Chistes para desorientar a la policía (1983), Coplas de Navidad (1983), Poesía política (1983), Hojas de Parra (1985), Poemas para combatir la calvicie (1993), son otras de sus obras.


También lo son Páginas en blanco (2001), Lear Rey & Mendigo (2004), Obras completas I & algo + (2006) y Discursos de Sobremesa (2006).


Un largo camino poético, en el que alguna vez se declaró agotado (" Yo quería seguir poetizando, pero se me terminó la inspiración ") o desencantado (" Ya no me queda nada por decir, todo lo que tenía que decir ha sido dicho no sé cuántas veces) hoy lleva a Parra a recibir el Cervantes.


Pero a despecho de lo anterior, convertido según el crítico Harold Bloom en uno de los mejores poetas de Occidente, Parra ha seguido creando.


Mientras tanto, afina los últimos detalles de su Anti Museo, que construye en Isla Negra, y da los últimos retoques a dos nuevos libros: Cacha la hueá y El Marica de Shakespeare, títulos en la línea de sus "artefactos", verdaderos misiles poéticos (Si los maricones volaran, no se vería la luz del sol; Cuba sí, yanquis también) .


Trabaja además en una traducción de Hamlet, que seguirá a Lear, rey & mendigo, que ha merecido el aplauso unánime de la crítica, además de publicar un nuevo tomo de sus Obras completas & algo más (Galaxia Gutenberg) .


Mientras huye de las entrevistas pero conversa con vecinos, recibe amigos o conduce un viejo Volkswagen escarabajo, Parra debutó en 2010 en cine, como protagonista del documental Retrato de un antipoeta, de Víctor Jiménez, quien le siguió cámara en mano durante diez años.


"Antes de ver este documental yo pensaba que era guapo" , dijo tras ver el filme el poeta, alejado de la descripción de sí mismo que hizo en Epitafio.


En el mismo señaló: "De estatura mediana (...). Flaco de nacimiento, aunque devoto de la buena mesa. De mejillas escuálidas y de más bien abundantes orejas. Con un rostro cuadrado en que los ojos se abren apenas y una nariz de boxeador mulato (...). Ni muy listo ni tonto de remate. Fui lo que fui. Una mezcla de vinagre y aceite de comer. ¡Un embutido de ángel y bestia!".

jueves, 1 de diciembre de 2011

Isolda Dosamantes, Premio Praxis de Poesía 2011

Notimex


Por su manejo del lenguaje, su ritmo preciso y cuidadoso y su combinación de las palabras, la poeta Isolda Dosamantes recibió la víspera el Premio Praxis de Poesía 2011, por su obra 'Apuntes de viaje', un libro que refleja el deseo de aprisionar el tiempo.


En la entrega, realizada en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, en esta capital, también participaron el director y fundador de la Editorial Praxis, Carlos López; la poeta mexicana Estrella Asse, y la hija del pintor Aarón Cruz, María Cruz, quien le entregó a Isolda un cuadro hecho por su padre.


La galardonada comentó durante la velada que para ella 'fue una sorpresa recibir el correo del poeta guatemalteco Carlos López (director de la editorial Praxis) , constatando que había sido la ganadora del concurso, y luego el acta que me acreditaba como tal'.


También, señaló que se metió a Internet a leer un poco sobre los escritores que la habían calificado en el concurso, como Carlos Barbarito, Arturo Valdez Castro y Estrella Asse, pues no había tenido la oportunidad de conocer sus obras.


'Estoy muy feliz y muy agradecida de que Carlos publicara mis libros; al apoyo de mi familia y al de mis padres, porque ahora ya no voy a ganar nada de dinero, pues voy a ser poeta', añadió Isolda durante la entrega del Premio Praxis, primero que consigue una mujer desde su creación, en 2008.


Por su parte, Estrella leyó el acta ganadora, en la cual el jurado decidió entregar dicho premio a Isolda 'debido a que su manejo del lenguaje y su ritmo cuidadoso y preciso; la combinación de las palabras, producto de un arduo trabajo, logra imágenes contundentes, claras y frescas'.


Además, por aprisionar el tiempo dentro de una geografía espacial que lo evoca en su eterna contradicción, y por 'conceder de antemano la imposibilidad de aprehenderlo y aún así, plasmarlo en un fondo de temporalidades que se filtran en los poemas y que trascienden la futilidad cotidiana'.


El poeta guatemalteco Carlos López mencionó que este premio ha sido el esfuerzo conjunto de la casa editorial que fundó y que preside, y que tiene 31 años de existencia, así como del trabajo arduo de los escritores y del jurado que han permitido realizar este premio una vez más.


Isolda Dosamantes nació en Tlaxcala, en 1969, ha publicado los libros de poemas 'Altura lustral' (2001) y 'Utopías de olvido' (1997) ; también ha colaborado en distintas revistas y suplementos culturales, como 'Textos' y 'Tierra adentro', entre otros.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Fernández Paz recibe Premio Iberoamericano SM de Literatura

Norimex


El escritor gallego Agustín Fernández Paz recibió el VII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, en el marco de la XXV Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.


El galardón es el reconocimiento más importante a autores con una carrera literaria consolidada en el ámbito del libro infantil y juvenil, por lo que el escritor español fue elegido por el jurado entre 17 candidatos gracias a su compromiso con los valores humanos universales.


Asimismo, por su papel determinante en la construcción de una literatura infantil y juvenil en lengua gallega, destacaron los representantes de las instituciones que convocan el Premio y que son SM, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc) e IBBY, entre otros.


En el acto de entrega, la representante del jurado, Alicia Molina, mencionó que fue muy difícil la elección por la calidad de los participantes, pero consideró que fue acertado elegir a Fernández Paz por el gran trabajo que ha realizado a favor de la literatura infantil y juvenil.


Por su parte, la representante de IBBY, Patsy Aldama, destacó la importancia de contar con obras como la de Fernández Paz en estos momentos tan difíciles por la terrible crisis financiera y moral que existe en el mundo.


Para Fernando Zapata, director de Cerlalc, la decisión del jurado fue la más acertada porque el escritor gallego es un verdadero ejemplo de integración regional y ha trabajado duro para el progreso educativo.


Leoncio Fernández, director de Ediciones SM, dio a conocer que para la empresa que dirige el proyecto educativo es elemental y seguirán apostándole a la literatura infantil y juvenil, por lo que la obra de Fernández Paz es de gran valía.


Además de la estatuilla que le fue entregada al ganador, el premio está dotado con 30 mil dólares, y con toda seguridad será una plataforma para que la obra del autor alcance una difusión aún mayor en Iberoamérica.

martes, 29 de noviembre de 2011

Poema XX

Pablo Neruda



Puedo escribir los versos más tristes esta noche.



Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,


y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."



El viento de la noche gira en el cielo y canta.



Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Yo la quise, y a veces ella también me quiso.



En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.


La besé tantas veces bajo el cielo infinito.



Ella me quiso, a veces yo también la quería.


¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!



Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.



Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.


Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.



¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!


La noche está estrellada y ella no está conmigo.



Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.


Mi alma no se contenta con haberla perdido.



Como para acercarla mi mirada la busca.


Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.



La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.


Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.



Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..


Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.



De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.


Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.



Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.


Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.



Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,


mi alma no se contenta con haberla perdido.



Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,


y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Mexicana gana Premio Nacional a la Obra de un Traductor

EFE


La filóloga y traductora mexicana Selma Ancira, experta en ruso y griego, fue galardonada hoy con el Premio Nacional a la Obra de un Traductor correspondiente a 2011, informó el Ministerio de Cultura español.


Mientras, la filóloga española Olivia de Miguel, experta en lenguas anglogermánicas, fue reconocida con el Premio Nacional a la Mejor Traducción correspondiente a 2011 por su traducción de la obra Poesía completa de Marianne Moore.


Tras conocer el premio, Selma Anciara expresó que se siente "feliz" y "muy honrada" por este galardón, que ha querido compartir con los lectores que hablan español.


"El acto de traducir es el acto de crear -precisó- y me siento muy honrada por ello. Ha sido una gran sorpresa y es un estímulo para seguir. Lo quiero compartir con los lectores que leen español, y a los que les gustan los autores que a mí me gustan porque dicen cosas" , subrayó, en conversación telefónica desde Buenos Aires.


Ancira se encuentra estos días en Argentina impartiendo unas charlas sobre la traducción y la escritora rusa Marina Tsvietáieva, de quien es especialista.


"Para mí -subrayó-, la traducción es un premio en sí misma, porque lo más grande me viene de los lectores que me mandan cartas diciéndome que gracias a mi trabajo, por ejemplo, un libro determinado le ha cambiado la vida" .


Selma Ancira, experta y traductora del ruso y del griego, nació en Ciudad de México, en 1956, estudió Filología en la Universidad de Moscú y después estudió griego moderno y literatura griega en la Universidad de Atenas. Reside en Barcelona desde 1988 y tiene nacionalidad española.


Especializada en literatura rusa del siglo XIX y literatura griega moderna, Ancira ha traducido casi toda la obra de Marina Tsvietátieva, la poeta rusa que se suicidó y cuya vida y obra está marcada por el dolor de la represión soviética, y a quien se empeñó en dar a conocer en España.


Tolstoi, de quien ha traducido sus cartas, Gógol, Pushkin, Chejov, Dostoievski, Nina Berbérova, o Pasternak figuran entre sus traducciones del ruso, y en griego, destacan Giorgios Seferis o Yannis Ritsos.


Para Selma Ancira, traducir un poema no es "como traducir un texto literal, claro, porque la poesía es música; y, por tanto, tienes que recrear, tienes que hacer un poema nuevo y orquestarlo con los instrumentos que tienes que no es más que el español, el castellano" .


Cuando traduces poemas, Alcira lo hace "a cuatro manos" , como le gusta decir, junto con el poeta mexicano Francisco Segovia, El Premio Nacional a la Obra de un Traductor, que concede el Ministerio de Cultura, está dotado con 20.000 euros (unos 26.700 dólares) , al igual que el galardón a la Mejor Traducción.

martes, 22 de noviembre de 2011

Conversaciones sobre "La tristeza de Papá Sabino"

Juan Galván Paulin



… mirar el Valle a través de La tristeza de Papá Sabino[1], caminarlo, ser en él; verbos que nos internan al emblema de sus mezquites, al ámbito de una realidad espejo donde el salitre en las huellas, en paredones, en la tierra es la cuenta de los años de una miseria vergonzante, de un dolor que si no se nos contagia y supura tornará ficción, discurso hueco que convierte en sombra esa soledad señalada a la distancia por jacales siempre ruinas, por el paisaje en el lento perseguir de una mujer atrás de su rebaño –flagelante que recoge breñas, leños para encender el hogar, solitario comal para las tristezas-, en los hombres enjutos engañando con su sombra y sus hoces a la canícula, marcados del rostro por arrugas de las incineraciones de un año y otro más hurgando calicheras, pedregales, y así tener donde posar las calladas lágrimas del alma, la rabia del aguardiente, el taciturno sueño embebido en pulque… el paisaje en este Valle es una procesión en jaculatoria con el espantajo de la modernidad irrumpiendo harapos, que lleva al funeral como última jornada de una agonía cotidiana vivida así, con el gozo de saber que la vida es una letanía de sobrevivencias, una ritualidad que inicia al amanecer al persignarse y llega a la extremaunción de cada día; aquí el polvo es una investidura, un bautismo que unge los cuerpos para la leyenda de sus victorias sometidas y zurce cada andrajo a la piel, como nombres sellados al nacer y pronunciados en rezo para conjurar la vecindad de la muerte: Donde Dios puso el olvido derramado en pueblo,/ donde hace valle y dolor es más que una tonada urgente/[…]/Lloramos este abandono,/ la oscura letra y los mercantes que volvieron al templo(p.15)… caminar el Valle es mirar la tortura de una carne que desangra su desasosiego a la sombra de los mezquites, que la renueva a fuerza de oblaciones y siempre queda avejentada en la sonrisa de los niños, solo hipotecada por el hambre: Tu nombre se va quedando/ así como la esperanza,/ así como la plegaria en las paredes nuevas (p.11)… mirar el Valle es saber que los fantasmas regresan a visitarlo desde Texas, los Ángeles, que son y con ellos traen sus muertos; largos viacrucis a la zanja anónima, al quebrantahuesos agazapado en cualquier camino: Un hermano está preso en Brownsville;/ no le dan tortillas para comer./ No sabe cómo llegó ahí,/ ni dónde quedó María Santísima./ No se enteró que mi papá cayó en la milpa,/ sólo sabe que no lo verá morir (p.17)… mirar el Valle es entenderlo en trance una posesión, rictus de profeta donde las palabras que vagan en cada choza cobran sensualidad y la convierten ternura de cardones y biznagas, de corretear de niños y celo de muchachas: púas para descoyuntar las pesadillas, deseos que nutren las plegarias silenciosas de esa sarmentera de hilanderas de ixtle; brujas antiguas, sus espectros han hechizado el destino para que funde manantiales, tan secretos como sus sexos plenos de mar y nacimientos a pesar del veneno que lo aciago ha tejido para el hombre: El único lecho;/ no hay más,/ comienza en las manos de Dios que te dibuja,/ en este acto de redención que es tu entrepierna,/ en esta queja de amor y mis palabras/[…]/ cuando la media luna me anuncia desahuciado (p.17), dice Venancio Neria Candelaria en La tristeza de Papá Sabino, y se acerca también al lirismo desgarrador de “Las nanas de la cebolla” de Miguel Hernández, cuando del fondo de un medio día bajo el sol a plomo y con la garganta tiesa de guardar el llanto eleva un canto para arrullarnos: Mi criatura es la flor de ya xaxni,/ anda sobre la tierra revuelta del Valle/ y es amigo del conejo y del señor culebra./ Un recodo de pájaros tiene en su cara,/ dos piedritas de río mojadas,/ piel de cántaro recién llenado/ y media luna de primeros dientes (p.17)… caminar el Valle es saber que aquí también se yergue, vigía del límite entre la sed y la vida, una virilidad alerta al paso del tiempo: el Sabino se alza como faro para guiar, en la inmensidad estelar de tanta aridez, hasta la fuente de agua; con su corteza rugosa como piel de saurio y sus ramas lluvia verde para los susurros, es un eje mediador entre la canícula diurna y la noche calcárea, ese ciclo en el que la existencia de los hombres de este Valle se convierte leyenda y eucaristía; el sauce es un axis que delimita más allá de sus raíces, más allá de su pesada red para atrapar el viento el territorio donde lo seco y lo húmedo son esperanza para la germinación; tristeza él mismo pues es imagen y testigo del desamparo de estas lindes y sus pobladores, que Neria Candelaria conjugándola con la mezquitalera convierte en metáfora del dolor de un pueblo, pero también del propio, del personal: el Sabino del mezquital es aquí un padre erguido a mitad de la desgracia que, hierático, quiere conjurarla a golpes de estoicismo; un padre a quien la evocación logrará siempre su presencia, invocarlo para que defienda las últimas astillas de la esperanza y derrote el miedo de morir derrengados después de caminar un laberinto de senderos; el Sabino a mitad del páramo somos nosotros y los que rezan por nosotros: Larga un río de aguas negras,/ que bañan al señor Sabino./ Señor alto de barranca honda/[…]/ ¿A quién santiguas en la lengua vieja? (p.45)… la de Neria Candelaria es una poesía que relata en su desamparo la sobrevivencia y la entiende en cada habitante del Valle, perennidad de ojos abiertos a lo funerario, que asalta siempre aquí y sin sorpresa: Amanecí con muerte,/ en las vísperas de tu tristeza/ Papá Sabino;/ entonces,/ ¿cómo le hago para llevarte mis ojos,/ si se me han ido de llorarte en el repecho? (p.42)… La poesía de Neria Candelaria en La tristeza de Papá Sabino, es una paradoja en la que toda semilla florece en redención de la memoria, anhelo siempre en vilo, gozo que por efímero se vuelve eterno en su deseo –eso es el dolor, la herida ya hecha por lo que promete venir y no adviene-… paradoja porque puede creerse que una poesía que describe lo yermo se adjetiva de lo estéril; no es así; el desierto es un mar, no es antítesis de lo fértil, sino útero dormido, pleno y hambriento; y en este desierto que es el Mezquital, en su mitología de tierra baldía tiene lugar esa comunión entre el Sabino, que es la vida en su anhelo, y la calichera, polvo aciago de canícula, pesadilla con la que amanecemos yertos: Eres la flor del xaxni, de la palma;/ eres un manantial de agua del cielo/[…]/una aurora dulce que instiga tu pelo/[…/ Sombras del temporal;/ arrecia el viento que viene del cerro,/ y yo con mis muertos esperando (pp.54-47)… La tristeza de Papá Sabino es también una constelación de murmullos y gemidos –canto de plañideras, de monjes en Tenebrae-, gritos que el Hñähñu calla para no distraer la progresión del destino y su cumplimiento en una duración, que es vida que debemos comprender santificada: Volveré al mezquital, a la memoria,/ a la capilla donde el santo fijo,/ asomándose un ratito de la Gloria, recibirá con un abrazo a su hijo (p.54)… y es santificada porque, poseedora de las cualidades del mezquite y del Sabino, se ha calcinado, como sucede en la poesía de Neria Candelaria: un desollamiento en el que la existencia adquiere una piel que permite resistir días y años la sed, una pobreza que debe avergonzarnos… mirar el Valle, caminarlo, ser en él a través de La tristeza… es peregrinar al fondo de las cicatrices que la canícula eterna y la noche de paisaje como osamentas ha dejado en los rostros Hñähñu, para que podamos abrazar el sentido de la condición humana, y así reconocer quiénes somos…



La Sauceda, Metepec. Noviembre 2011.









[1] Venancio Neria Candelaria. La tristeza de Papá Sabino. Albatros PRESS, México, 2011

lunes, 21 de noviembre de 2011

"Grietas" No. 100




El colega Adán Echeverría nos ha enviado el nuevo número de la revista "Grietas", la cual ya ha alcanzado su número 100. Si alguien está interesado pueden descargarla gratis en elsiguietne vínculo:

http://es.scribd.com/doc/73239171

sábado, 19 de noviembre de 2011

Murió el escritor Daniel Sada




El Universal



El narrador mexicano Daniel Sada, considerado un orfebre de la palabra y un renovador de la novela mexicana, murió este viernes a los 58 años en esta ciudad, víctima de una enfermedad renal que lo aquejaba desde hace varios años y tras meses de estar al filo de la muerte, entre hospitales y convalecencias.


El destino quiso que justo cuando el gobierno federal, a través de la Secretaría de Educación Pública, diera a conocer que Daniel Sada (Mexicali, Baja California, 25 de febrero de 1953), era uno de los ganadores del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2011, en la categoría de Lingüística y Literatura, muriera. Sada compartiría el premio con el escritor José Agustín.



Era considerado uno de los principales impulsores de la literatura del norte, pero sobre todo es definido por muchos colegas, como creador de una geografía sin fronteras, sin ciudades, ni habitantes definidos. Él, en una entrevista con EL UNIVERSAL, a finales de 2009, aseguraba que simplemente “Soy un escritor muy atípico. No quiero escribir ni leer lo que vivo”.



El narrador mexicano que llegó a la ciudad de México a principios de los años 70 con una formación muy clásica y que hablaba de La Ilíada y La Odisea con un tono “bien ranchero”, aseguraba que lo que “Casi nunca haría” —aludiendo al título de su penúltima novela— sería: “Traicionarme a mí mismo. Ser insincero en mi manera de escribir, acoplarme a las exigencias del mercado, no vislumbrar lo que es mi mundo; es decir, adoptar una posición que me es totalmente ajena. Necesito escribir lo que sale de mi corazón, estrictamente”.



Sada Villarreal fue autor de títulos como Registro de causantes, con el que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia en 1992, “porque parece mentira, la verdad nunca se sabe” y el premio José Fuentes Mares en 1999.

Atrás quedó lo disperso

Daniel Sada



Con algo de jactancia llegó y puso el libro sobre la mesa: Aquí tienes lo que tanto andas buscando: la frase fue dicha a todo pulmón para que resonara a lo ancho del restaurante y, lo visto al instante, una edición estropeada, pero completa, la única en español. Gastón, que estaba sentado en el gabinete, se colocó sus gafas y sí: El zafarrancho aquel de via Merulana, de Carlo Emilio Gadda, el Joyce italiano que cita Italo Calvino en sus Seis propuestas para el próximo milenio, como ejemplo supremo de multiplicidad. Así la sorpresa. Más aún cuando Atilio Mateo le describió la extenuante peregrinación que hizo por una veintena de librerías de viejo. Calles peligrosas a toda hora, malolientes, y desperdigadas por los rumbos más horripilantes y bufos de la ciudad. Fueron cinco días de búsqueda. Mucha gente vaga le dio nortes. Gente fachosa bien informada. Circunstancia fantástica, ¿o no? Y hablando de Atilio Mateo: ¡qué muestra de amistad! Durante cinco días dejó de ir a su trabajo de burócrata para dedicarse a la busca de un libro difícil de hallar. En los primeros cuatro días empleó doce horas (de las nueve a las nueve) en su indagatoria, pero fue al comienzo del quinto cuando se topó con una rareza llamada Librolandia y halló por fin aquello y: ¿No habrá otro ejemplar?, de una vez me puedo llevar dos o tres, incluso si tiene más se los compro. Pero el librero, alzando las cejas, le dijo: Lo siento, sólo tengo éste. Total: demasiado tiempo para el hallazgo. La ventaja de Atilio Mateo era que tanto su jefe inmediato como su jefe superior le permitían ausentarse por la razón que se antoje. Si alguien de más arriba les preguntaba por el fugitivo, tanto uno como el otro decían que andaba haciendo una investigación, o más o menos. Además, ambos admiraban al intelectual: un genio desperdiciado y, desde luego, merecedor de constantes apapachos. Sí. Un trabajo envidiable para un ente profundo.



Resta decir que el trío laboraba en la Secretaría de Educación Pública. O sea: la burocracia tiene una bola de enredos incomprensibles. Ahora, por lo que respecta a Gastón, él no era burócrata, lo fue hasta hacía unos dos años. A la fecha era un desempleado más.



Un desempleado que buscaba a diario y sin desmayo un trabajo oficinesco, nada más eso, por lo que entregaba solicitudes presentándose bien trajeado, por si las dudas, pero la obtención: ¡ninguna!, hartas largas inmerecidas, o algunos rechazos casi en son de broma. Sea que no lograba siquiera una oportunidad a mediano plazo. Mala suerte, aunque... más bien... no tanta. No, porque un hermano mayor le daba asilo y con gran beneplácito le entregaba una cuota semanal bastante exigua, a condición de que entre semana no dejara de solicitar lo que tanto le hacía falta. La frustración –en goteo– de todos modos. Dos años de opacidad que Gastón trató de remediar con la lectura de libros, pero todavía esto: la lectura como un reto, que no como mero entretenimiento. Por angas o por mangas llegó a odiar lo superficial, muchísimo, siendo que lo contrario no sabía qué era: ¿una vida a contracorriente?, ¿leer a autores en verdad conocedores e imaginativos, más que a autores sabihondos? Al respecto hay que decir que se inclinaba por un amor a la belleza del misterio, nunca por un amor a la belleza de las aclaraciones. Asombro más asombro y ninguna respuesta. Enigma que crece y paradójicamente es fiesta, riesgo, sombra, tiniebla, por ahí algún haz, o unos cuantos, y de nuevo –¿por qué no?– fiesta y mayor desorden.



Cuéntese que transcurridos los primeros seis meses de desempleo, Gastón tuvo la suficiente concentración para disfrutar lecturas dislocadas y problemáticas. Leyó con rapidez el Ulises, de James Joyce; La muerte de Virgilio, de Hermann Broch, y la Divina Comedia de Dante Alighieri, la traducción directa del toscano al español acometida por Bartolomé Mitre, en verso endecasilábico; teniendo en su haber otros tres retos pendientes: Paradiso, de José Lezama Lima; Gran Sertón: Veredas, de João Guimarães Rosa, y La vida instrucciones de uso, de Georges Perec. Unas de las opciones más deseadas era la famosa novela de Carlo Emilio Gadda, (y hela aquí), amén de otras proezas del mismo autor: La mecánica y El aprendizaje del dolor, que a saber cuándo las hallaría, en traducción castellana, desde luego; en fin, hazaña por venir, como sería la localización en librerías de otra obra italiana importante: Los Malasangre, de Giovanni Verga: sea pues un viacrucis, un ímpetu y un desaliento, y luego un renovado brío, no sólo por lo difícil de la lectura sino por el agobio de buscar tras creer. En el restaurante la conversación se puso alegre por el obsequio de una obra que trataba de un asunto nimio, en apariencia; una exuberante pesquisa policial, pero que en manos de un autor apasionado y neurótico como Gadda se transformaba en una red amplísima de conexiones entre hechos y personas; intríngulis de angustias y obsesiones sazonado con variados niveles lingüísticos del alto y bajo italiano, así como una muestra inaudita de léxicos de toda categoría. Literatura extrema, maniaca a más no poder, pero iluminadora por cognoscitiva, que seguro ha ofrecido a muchos un constante vértigo, mismo que puede tanto hastiar como maravillar. El zafarrancho es un vapuleo narrativo radical que lo mismo podía seducir que poner irascibles a los pobres lectores. Y el reto ¿sin más? A ver si lo aguantas: último añadido de Atilio Mateo, que le había hecho de viva voz a su amigo un extracto campechano de la novela. Así a otra cosa: un asunto demasiado real: lo del desempleo. ¿Cuál arreglo? Ninguno. ¿Cómo?, ¿ni un viso de optimismo? Nada. De hecho, Gastón deslizaba la pregunta titubeante: que si en la Secretaría de Educación Pública había una plaza disponible; que con las influencias de Atilio Mateo ¡a ver si sí!; que no importaba el monto del sueldo, el chiste era percibir algo de algo: digno, digamos. El amigo era amigo a su manera: hacía balances de afecto, sea que el favor del libro sí, pero el empleo no. Sobre todo porque Atilio Mateo sabía que aquel lector singular era al fin y al cabo un hombre pusilánime, que, como se dijo, metía a diestra y siniestra solicitudes de chamba, pero no era agresivo en la súplica, no tenía poder de convencimiento y, lo peor, no era competente. Por ende, la ayuda... que otros se la dieran.