martes, 26 de julio de 2011

Canción insomne desde este valle

Gil Fuentes


Yo no sé qué tan lejos se guarde la tristeza,


si se queda a la vuelta de mi calle o pernocta a los pies de tu casa.


-


No he vendido mi suerte ni a la sangre del maguey


ni a lo insondable de tus caderas.


-


Tan anchos se me hacen los ríos como tus pechos,


tan grande se me hace el monte como el olvido.


-


Me sangran las manos con cada arado de tierra infértil y


me ampulan los pies los recuerdos que andamos juntos.


Nazco a pie de carretera y desnudo este valle con cada letra,


con cada canción insomne que vengo a cantarle.


-


Solo, como cuando no te tengo, son varias veces ya las que regreso aquí.


Me he dado cuenta que acá también se canta por estar feliz


y se llora de rabia por estar lejos; como cuando los hombres se pierden en la llanura


y cruzan fronteras con besos a cuestas,


dejando caricias colgadas detrás de la cerca.


-


Confieso que yo también lloro, más que de rabia, más que de honor,


más que de mi, lloro porque no tengo otra cosa.


Lloro porque te canto. Lloro para cantarte.


Lloro porque me dueles más hondo que los jagüeyes secos,


más lejos que el fin del mundo al doblar la cuadra;


tan dentro de mis más penetrables sentidos.


-


Hay días en que no quiero salir de aquí.


No dejo buenos amigos en este valle, por suerte, no viven lejos de donde soy.


-


Tuve una mujer que me enseñó a volar.


Tuve otra que voló conmigo.


A ninguna le escribo de más, a ninguna le escribo menos.


-


Tengo un amigo que habla en Hñähñu y que piensa que la muerte


vendrá más pronto que tarde, más fresca que vieja y bebiendo pulque


y bailando y cantando No vale nada la vida, la vida no vale nada…


-


Un grillo cayó en mi casa y los ruidos de un tráiler se me hacen eco por la ventana.


Hoy yo no sé donde estás; lejos de aquí o cerca de mí.


No tengo ni veinte pesos para el mezcal, ni sobra cambio para un cigarro.


-


Te he guardado caliente mi cama con dos almohadas,


a tu voz en el espejo y mis besos como cobijo


para que vengas a casa y duermas conmigo,


para que solos desperdiciemos por siempre


todo lo que perdimos.

1 comentario:

  1. Anónimo16:28

    hay q bonito! y triste y waaaa, si, es bastante bastante bueno que o por dios, ja

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