lunes, 6 de octubre de 2008

Réquiem para Nordal


A Torgeir Rebolledo Pedersen

La lluvia iracunda entró por la ventana,
En el medio de la noche impregnó la casa
Con el perfume que recogió de los arboles
Y las espinas que le escupió la tierra.

El poeta fue expulsado de su sueño
Condenado a la tristeza eterna,
A la dantesca espera de los aeropuertos
Y las carreteras interminables al infierno.

¿Cómo convencer a los brazos de un padre
Juntar la tierra para enterrar a su hijo?
¿Dónde termina el oleaje de dolor
Con que hoy
Se mueve este mar de recuerdos?
¿Cómo reconocer un cuerpo sin la vida
que imprimía en nuestra memoria?

Faltaban las manos,
Sobre todo las caricias que proveían;
La voz del otro lado de la línea
Tiritando de nostalgia;
La paz de saberlo vivo.

Faltaba el hijo
De un padre que jamás
volverá a ser el mismo.

1 comentario:

  1. Anónimo14:46

    Abramham, tu eres un hombre muy especial, con tanta empatia - voy a pasar a Torgeir su poema Réquiem para Nordal, y yo se que a Torgeir su poema va a ser de gran valor y da consuelo a el. Gracias.

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