lunes, 13 de mayo de 2013

Owin, de Ombligo y Boca…

Emiliano Páramo

No estoy seguro de su lugar de origen, pero su relación con esta ciudad y sus habitantes, lo ha hecho pachuqueño por elección. Creció en una isla del caribe, donde un amigo le ayudó a reconocer las llaves que, por derecho y por ventura, el destino le había puesto entre las manos. Con la seguridad de su misión personal, llegó a estas tierras a estudiar guitarra y canto, en la UAEH, de donde se graduó con honores que van más allá de las notas y las evaluaciones escolares. Interpretó “música clásica” durante algún tiempo, pero terminó por encontrar su lugar en géneros más terrenales, pero también más cercanos a la luz y al corazón.

 
Owin Vocal, como ahora su público lo identifica, es un joven compositor e intérprete que, piano o guitarra en mano, canta por la imperiosa necesidad de construir desde la canción, un territorio donde sea posible celebrar la vida.

 
Conocí a Owin en una Feria del Libro en el Centro Cultural del Ferrocarril. En esos días, su repertorio incluía apenas unas cuantas canciones de los Beatles, y piezas escritas para guitarra clásica; hoy día, canta casi de todo, incluso música infantil. Su constante búsqueda lo llevó a formar parte de coros de cámara, y algunas otras agrupaciones vocales que pulieron la voz con que hoy día nos regala desde su canto, notas pródigas de anhelo y esperanza. Pronto comenzó a componer sus propias canciones, y a lado de las de otros compositores, se le escuchó por toda la ciudad, y más allá.

 
Este joven artista ha pisado múltiples y muy distintos escenarios desde entonces, pues ha cantado música clásica, música sacra, pop, boleros, rock en inglés y en español, “canción de autor”, música folclórica y múltiples géneros más, que lo han llevado a compartir el escenario con artistas muy importantes y distintos entre sí como el pianista Heber Clavel, la cantante de Boleros “Doris”, El grupo de rock para chavitos “Patita de Perro”, Miguel Luna, Lazcano Malo y la cantante de música para niños Margarita Robleda, por mencionar sólo algunos, entre los que figura también sus actuaciones acompañado por la Orquesta Filarmónica de Pachuca, interpretando incluso sus propias composiciones.

 
En la escena tan manoseada de la canción de autor, Owin ofrece un recodo de paz con sus canciones, que siempre terminan por brindarle al oyente, la oportunidad de abrevar en la dicha que le significa cantar, simplemente cantar. Él es un cantor generoso, que acepta y asume un cúmulo de vasos comunicantes entre su obra y las canciones que la gente canta, en el afán de rescatar lo que queda del día, entre las notas prodigiosas que salen de su boca.

 
Escuchar cantar a Owin Vocal, siempre es un acto sanador, porque su canto convoca luz, y abre las puertas de eso que llamamos la “buena vibra”, con la que su público sustenta la ocasión de tender puentes para salvarse de lo aciago. Owin pertenece a una infrecuente generación de jóvenes artistas en la ciudad, con hambre de decir y de vivir, por eso sus canciones no cesan de provocar, pero lo que provocan, es siempre sujeto del ánimo de construir, levantar y sostener.

 
De proyecto en proyecto, Owin se ha ido construyendo a sí mismo como un intérprete sólido y un docente impecable que forma voces nuevas por el placer que ofrece la fiesta de lo colectivo. Hoy día, junto a Edgar Bautista, Pepe Flores y Oscar Reyes ha emprendido una nueva aventura musical: OMBLIGO MARKET. 4 ombligos que comparten el placer de dejar que la música fluya... Cuatro individuos que llevan una relación saludable con su ombligo. De ahí extraen sus ideas, su música; a veces su instrumento, y otras tantas, pelusa… Su música fluye a través de ellos por un cordón umbilical wi-fi, hi-fi y give me five y no pretenden otra cosa más que divertirse desde su ombligo.

 
Decía Facundo que cada cantor es siempre una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos; Owin siempre ha sido una buena noticia, no sólo por no ser un soldado, sino por estar militando desde su voz, en el milagro que sólo la canción hace posible. Estamos tal vez viviendo los días más duros de la historia, pero como decía Mario Benedetti: si, pese a toda la amargura y a toda la rabia, cantamos con EL CANTOR, es porque ni él ni nosotros apostamos a un mundo de ignominia y de crueldad, sino a otro de justicia y alegría.

 
Jamädi…

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