viernes, 2 de julio de 2021

Cartografía educativa

 


Sentimos una fascinación particular por los mapas. En mayor o menor medida nos entregamos a la contemplación de un globo terráqueo (tan escasos hoy en día y tan maravillosos), lo mismo que a un mapa extendido donde podemos ejercitar nuestra imaginación territorial. En ellos, podemos dimensionar el tamaño del mundo y contrastarlo con nuestras expectativas; el mundo es más grande de lo que parece, o por el contario, es tan pequeño como un pañuelo, versa el adagio.

Pero en los mapas también podemos establecer una línea de tiempo, marcando en su faz y a lo largo de una continuidad cartográfica, los cambios que ha tenido una actividad humana dentro de un territorio específico.

Eso es precisamente lo que ha hecho el Gobierno del Estado de Hidalgo en el libro “Atlas de la Educación Pública en Hidalgo, a 150 años de la creación del estado”. El libro, editado en un formato cuadrado de treinta por treinta centímetros, mostrando al golpe de vista una portada sobria y elegante, comprende un estudio minucioso de la evolución que ha tenido la educación pública en el territorio hidalguense.

La publicación abre con un mensaje del gobernador del estado, Omar Fayad Meneses, donde destaca la importancia de la educación como motor principal del desarrollo integral de las personas y, por ende, detonador de mejores sociedades.

El caso de Omar Fayad como gobernador es peculiar en el país. Es un hombre que ha transitado por muy diversas esferas del ejercicio público y ha echado mano de esa experiencia acumulada para diseñar ejes estratégicos de acción que han promovido interesantes y efectivas políticas públicas en el estado que tanto amamos.

Una de esas experiencias es la de haber sido Secretario de Educación Pública estatal hace veintinueve años, siendo artífice directo de la creación de muchas de las instituciones que hoy prevalecen para cubrir las exigencias educativas de la población de un Hidalgo entregado ya plenamente a combatir los retos voraces del siglo XXI. Esta condición lo convierte en protagonista y testigo de los esfuerzos y victorias de una política educativa que durante casi treinta años ha apostado por el conocimiento como principal herramienta del desarrollo.

Por su parte, el actual Secretario de Educación, Atilano Rodríguez Pérez, reconoce la vocación y entrega de quienes han forjado este crecimiento educativo durante ciento cincuenta años; las maestra y maestros que han forjado a pulso de lecciones y tareas a generaciones completas de hidalguenses en los más recónditos (y bellos, hay que decirlo) parajes rurales y citadinos de esta comarca llamada Hidalgo.

El trabajo de recopilación y análisis corrió a cargo de investigadores del Colegio del Estado de Hidalgo, encabezados por la historiadora Rocío Ruiz de la Barrera, ofreciendo un trabajo impecable en su metodología y esquicito en su formación; destaca la imagen de la Carta del Estado de hidalgo formada de orden del C. Gobernador juan C. Doria en 1869 y la Carta V “Instrucción pública de A. García Cubas” de 1885; ambos presentados, como nunca antes en ninguna publicación conocida, a doble plana y desplegables para admirar, en todo su esplendor, su carga histórica y documental.

Este Atlas, es dingo de ojearse, enriquecedor para los investigadores y especialistas, cautivador para quienes sólo queremos dimensionar la historia, la memoria y el crecimiento de un estado que nos ha acogido, por nacimiento o por destino; mirando en el paso del tiempo un crecimiento que sería mezquino no reconocer.

Ha sido un gran acierto de la Secretaría de Educación Pública en Hidalgo publicar esta obra, pugnando sin cesar, con la guía del secretario Atilano, por una educación universal y excelsa para cada hidalguense, hoy y mañana. Felicidades.

Paso cebra

El tiempo pasa, insiste, terco e inexorable y yo estoy más feliz que nunca. En el lugar preciso y la gente adecuada. Lo preciso. Con tantas arrugas como anhelos, con tanto menos pelo como rencores. Venga los cuarenta y siete.

 

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